Los Inicios del Cine de Ciencia Ficción | Actually Notes Magazine

Los Inicios del Cine de Ciencia Ficción

El Cine de Ciencia Ficción nos acompaña, en nuestro extraño paseo por la Historia, desde que la imaginación del hombre se topó con el gran invento del cinematógrafo. Quizá, el de ficción, sea uno de los géneros más populares del cine.

En él se mezcla el terror, la prospección del futuro, los alienígenas, el miedo al devenir de los tiempos y los análisis de la realidad desde un punto de vista puramente sociológico y crítico.

Si el cine es espectáculo, el cine de Ciencia Ficción, con sus efectos especiales, es el gran espectáculo

Se considera, con acierto, que Georges Méliès es el fundador del cine de ficción. Quién mejor que un mago de profesión para iniciar la historia de la Ciencia Ficción cinematográficaMéliès, además de mago, era dueño de un teatro especializado en representaciones fantásticas.

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Pero el teatro no le daba la oportunidad que le daban las cámaras, con las que podía hacer aparecer y desaparecer lo que quisiera, consiguiendo trucos perfectos.


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Su obra maestra, «Viaje a la Luna«, de 1902 y con algo más de doce minutos de duración, es una revisión de la historia de Julio Verne con reminiscencias de la obra de Wells «Los Primeros Hombres en la Luna«.

La historia de Méliès narra el disparatado viaje de los primeros terrícolas que se aventuran a visitar el satélite terrestre nada menos que disparados por un cañón gigante. Llegados a la luna se topan con un florido paisaje además de unos habitantes que demuestran hostilidad.

Viaje a la luna

El regreso a la Tierra es memorable, se dejan caer desde una especie de cornisa cayendo al mar, parte ésta última similar al descenso de las naves espaciales en sus viajes lunares reales.

Esta muestra del primer cine de ficción tiene como nota destacable los argumentos sobre los que orbitaría buena parte del género: el viaje espacial y los extraterrestres.

En este primer cine que desarrolló Méliès también están presentes los recursos más utilizados: miniaturas y maquetas, acción detenida, exposiciones dobles o el uso de elementos que engañan al ojo humano.

Los Inicios del Cine de Ciencia Ficción
Los Inicios del Cine de Ciencia Ficción

En este tiempo se produjeron otros «hitos» del cine de ficción. No tanto por su calidad sino por su atrevimiento e imaginación. Es el caso, menos conocido, de la película «Fun in the Butcher Shop«, de 1901 y en la que unos perros se convierten en salchichas o del film «Dr. Skinum«, que seis años después presenta como línea argumental la creación de una máquina que es capaz de transformar a los feos en guapos. Curioso, ¿verdad?

Estas producciones, de más corta duración que presupuesto, no hacían preveer el momento histórico, en el inicio del siglo XX, de lo que se avecinaba, el cambio en lo tecnológico, en lo científico, en lo social, en definitiva, en todos los órdenes de la existencia. 

Tiempos Modernos
Chaplin, en Tiempos Modernos

Las Maquinas y el cine de ciencia ficción

Si los primeros tiempos del cine de Ciencia Ficción estaba imbuidos de cierto cariz cómico, pronto la irrupción de la «Era de las Máquinas» se uniría a esta especie de corriente sobre la que se basarían los argumentos cinematográficos del género. 

El periodo de entreguerras (Entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial) es el momento en que la máquina irrumpe en la vida del hombre.

En palabras de Richard Guy Wilson: «la máquina y sus productos cada vez penetraron más en todos los aspectos de la vida moderna. Las máquinas estaban por todas partes y su presencia redefinió el modo en que veíamos el mundo». Y el mundo cinematográfico, reflejando el real, también se vio influenciado, sobre todo en el tipo narrativo que nos ocupa.

Tiempos Modernos
Chaplin, en Tiempos Modernos

Tiempos Modernos

Sin poder ser considerada como pura Ciencia Ficción, esta fantasía cómica y algo más que una obra maestra de la cinematografía de Charles Chaplin que es Tiempos Modernos, dibuja, de forma crítica, la realidad con un trasfondo de mundo ficticio en el que el hombre vive a merced de las máquinas. 

La memorable escena en la que Chaplin como empleado de una impersonal fábrica debe apretar tuercas de forma mecánica y cómo es vigilado por un sistema de video, de parecidos al Gran Hermano que pensó Orwell, refleja el mundo al que se ve sometido el ser humano y donde, paradójicamente, solo encuentra el sosiego cuando ingresa en prisión. 

La grandeza de la crítica de este film reside ahí. En realidad Chaplin utiliza la exageración para reflejar un mundo que puede parecer futuro, cuando lo que presentaba tenía demasiadas concomitancias con su presente. 

Metrópolis y otros Tempranos Ejemplos de Cine de Ficción

[bloque1] En un tono duro, lejano a la comedia, Fritz Lang nos presentó en Metrópolis una variante del mundo de la máquinas y de un futuro inventado en clave de Ciencia Ficción

Desde 1926 viajamos al año 2015, donde los ricos viven en rascacielos y la clase trabajadora en un oscuro mundo subterráneo manteniendo la ociosa vida de lujo de los primeros. 

Más encaminada a lo que entendemos como Ciencia Ficción se encuentra «Aelita«, producción soviética datada en 1924 y en la que encontramos una sociedad futurista en Marte más represiva que cualquiera imaginable en la Tierra. La revolución pretendida por los marcianos -que son ayudados por astronautas soviéticos- no hace sino encubrir un nuevo dictador. 

Los ejemplos de esos años y posteriores se encaminan más hacia el avance tecnológico. Es el caso de la francesa «Paris Qui Dort«, que en 1924 y en clave de comedia nos narra las virtudes de un rayo que es capaz de congelar el movimiento. «Transatlantic Tunnel«, de 1935, remake de un film rodado en Alemania dos años antes, «Der Tunnel«, trata sobre la construcción de un túnel entre América y Europa que trae la paz mundial. 

También en 1933 encontramos «F.P. 1 Doesn´t Answer«, una película en la que se siguen utilizando efectos especiales ya conocidos como la combinación de miniaturas con imágenes reales y cuya línea argumental gira en torno a la construcción de un aeródromo flotante en el Atlántico que se convierte en el eje del comercio mundial. 

Como vemos, en los primeros estadios del Cine de Ficción se mezcla el optimismo con una visión contraria, pero en todas estas películas la técnica juega un papel fundamental. 

Es habitual ver sobre las pantallas videófonos, secadores de mano o artefactos capaces de crear tiernos recién nacidos. Se entremezcla un deseo por el avance tecnológico, por la utopía, la paz mundial o por el desastre de la organización humana, encarnada en la organización de trabajo de «Tiempos Modernos» o en la lucha de clases de «Metrópolis».

El cine, así, es un reflejo de la realidad del convulso siglo XX que comenzaba, como ya apuntábamos anteriormente.

Otros ejemplos de esta primera época no indican que las máquinas siguen presentes, tal es el caso de «Six Hours to Live» (1932) en la que, gracias a una invención, un diplomático que es asesinado es resucitado por un tiempo determinado, seis horas en las que además de firmar un importante Tratado es capaz de descubrir a su asesino y destruir la máquina.

Quedaban pocos años para que llegara «Frankenstein» y sus muchos compañeros de fatigas, y se iniciara una nueva época donde el Cine de Ficción cobra un nuevo sentido, entrando en liza nuevos aspectos: experimentos científicos, monstruos, y terror, mucho terror.

Aspectos, algunos de ellos, en los que muchos autores han visto que se encerraban aquellos miedos que se encontraban ocultos, como no podía ser de otra forma, en el subconsciente colectivo.

Para saber más:

– Science Fiction in the Cinema. John Baxter.

Por José Carlos Bermejo

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José Carlos Bermejo

José Carlos Bermejo, Madrid noviembre 1971. Escritor. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, ha colaborado en diferentes medios de comunicación, tradicionales y digitales. Es autor de la novela WILDE ENCADENADO y del libro de relatos RETAZOS DE UN MUNDO IMPERFECTO. + info: josecarlosbermejo.com

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