¿Cuál es el mejor libro de historia de la Historia

Todo buen aficionado a la historia, y a los foros de historia que florecen en Internet, habrá tenido la oportunidad de participar de una u otra manera en el tema de debate con la cuestión siguiente ¿Cuál es el mejor libro de historia universal?

Aceptando como premisa previa la subjetividad del presente debate, he de empezar recordando que las obras de historia fueron uno de los primeros géneros cultivados por el hombre.

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El Poema de Gilgamesh y el Código de Hammurabi

De hecho, atendiendo a los hallazgos arqueológicos sabemos que uno de los textos más antiguos del que se tiene certeza fue el Poema de Gilgamesh, un relato trazado en tablillas en la arcana Mesopotamia del siglo XII a. C. y cuyas narraciones, en escritura cuneiforme, giran en torno al antiguo rey Gilgamesh y su relación con los dioses.

En el mismo también se incluye el episodio, corroborado por las últimas investigaciones arqueológicas, del gran diluvio.

Más antiguo aún es el Código de Hammurabi, que no deja de ser una recopilación histórica de la legislación de la cultura sumeria.

Después llegarían los textos egipcios, griegos y romanos, con historiadores tan conocidos como Heródoto de Halicarnaso y Flavio Josefo.

Obviando, aunque citando, las obras de los grandes cronistas medievales y de la modernidad como Alfonso X el Sabio, Gregorio de Tours, Bernal Díaz del Castillo, Gonzalo Fernández de Oviedo o Voltaire, llegamos al positivista siglo XIX.

Cuál es el mejor libro de historia universal

Y es que el génesis de la historia como disciplina del conocimiento se remonta a la época decimonónica, encarnándose en la figura de Leopold Von Ranke, si bien no será hasta el siglo XX cuando el género historiográfico, a falta de un término mejor, alcanza sus más perfectas cotas. Así pues ¿cuales son las obras candidatas a tan simbólico galardón?

El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de Felipe II

A juicio del autor de estas líneas tengo que empezar hablando de tres obras de la archiconocida escuela francesa de los Annales, concretamente El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de Felipe II, de Fernand Braudel, La extraña derrota y Sociedad feudal, ambas de Marc Bloch.

Fueron obras notables que fascinaron y revolucionaron la historiografía de mitad de siglo, ampliaron la percepción de los historiadores atendiendo a facetas como la economía o la sociedad, pero ciertamente no han envejecido particularmente bien, en especial debido al estructuralismo cientifista en el que se pergeñaron.

La misma suerte han corrido hoy día obras tan revolucionarias para su época como Cataluña en la España moderna de Pierre Vilar o la Historia del siglo XX de Eric Hobsbawn y, en general, la mayoría de los principales trabajos del materialismo histórico, que ha sido la corriente dominante en la segunda mitad de siglo XX en la historiografía occidental.

Una visión básicamente marxista y la primacía de la interpretación económica son los errores más comúnmente señalados en esta tendencia.

Libros de Historia de España

En España destacan las formidables Historia de los heterodoxos españoles y La Historia de España de Marcelino Menéndez Pelayo, recientemente reeditadas.

Se trata de dos obras algo vetustas pero de una sorprende clarividencia y difícilmente superadas en cuanto a erudición.

A partir de entonces ha habido buenos historiadores con obras relevantes, pero siempre a remolque de las tendencias venidas de Europa. Pero definitivamente me quedo con la fascinante Tiempos modernos, del historiador británico Paul Johnson, publicada en 1988 y reeditada varias veces desde entonces. Una obra que versa sobre el siglo XX, el más convulso y sangriento de la historia de la humanidad, y que responde al precepto, tantas veces mentado y tan escasas plasmado en la realidad, de historia total. ¿Y que entiende Johnson por historia total? Pues una obra que, sin caer en estructuralismos, se centra en lo más esencial de la historia: el ser humano, o lo que es lo mismo, los protagonistas, los principales acontecimientos y el universo mental, tanto el colectivo como el individual.

Esto último no es óbice para que no preste atención a factores económicos, sociales, demográficos y a los medios de comunicación. El primer capítulo –Un mundo relativista – es simplemente genial, a mi juicio el más sustancioso de todos.

Siglo XX

Navegando a través del mundo de las ideas que configuraron el siglo XX nos encontramos con Darwin, Einstein y Marx, sus textos y sus influencias, pero también con Freud y Nietzsche, en lo que es una de las introducciones históricas más deslumbrantes del panorama occidental.

Los críticos postularán que esta forma de hacer historia no es novedosa, es posible, pero mi argumento en defensa de la manera de historiar de Paul Johnson se centra en dos aspectos: El primero es que Tiempos modernos logra un perfecto equilibrio entre erudición y difusión, logrando un ejemplar asequible tanto para el estudiante universitario como para el aficionado a la historia.

Y el segundo es que sigue la estela de los ‘viejos’ cronistas en el sentido de que se alterna explicaciones introductorias con la narración de los hechos, eso sí, de un modo fascinante para el lector.

También puede ser criticable el hecho de que el autor no duda en insertar interpretaciones personales, desde una perspectiva católica (aunque sea un catolicismo muy inglés), que es reflejo del riesgo que asume el historiador, y todo historiador debe asumirlo, al publicar su trabajo.

Por añadidura, concluye Johnson con una especie de conclusión en el que se aventura valientemente a establecer unas líneas generales, a modo de predicción, del hipotético devenir de la humanidad en el siglo XXI.

¿El resultado? Una obra historiográficamente decisiva, injustamente olvidada por gran parte de las bibliografías de las universidades españolas, que se configura como la mejor, más amena y más certera explicación del siglo XX.

Daniel Garcia

Daniel García García. Nacido en Vitoria, aunque castellano de adopción, se licenció en la Universidad de Valladolid en las ramas de Historia y Literatura Comparada y Teoría Literaria. Actualmente trabaja en la Universidad de Sevilla.

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