La revolución industrial del siglo XIX en España explicada para el bachillerato - Actually Notes Magazine

revolución industrial en España.
En la imagen: ejemplo de la falta de tecnificación en el campo español del siglo XX

La revolución industrial del siglo XIX en España explicada para el bachillerato


¿Por qué fue tardía e incompleta la revolución industrial del XIX en España?

De forma comparativa, la revolución industrial en España fue, significativamente, más lenta y menos productiva que en el resto de países industrializados de Europa. Las políticas liberales intentaron transformar la estructura económica del país: vieja y decadente, pero que se vio arrastrada por problemas que venían del pasado, y que veremos a continuación:

¿Cuáles fueron las causas de la dificultad?

  • Los países del entorno, de Europa, habían contado con una REVOLUCIÓN AGRÍCOLA previa, que no tuvo España.
  • El modelo agrario español partía de latifundios (explotaciones agrarias de grandes dimensiones) con bajos rendimientos económicos (del Antiguo Régimen), lo que supuso dificultades para pasar a un modelo industrializado.
    • La escasez de excedentes agrícolas;
    • La escasa migración de la población desde el entorno rural al industrial y;
    • La escasa demanda de bienes de producción industrial en el campo también contribuyeron a que la revolución industrial no despegara en España con la fuerza que lo hizo en países europeos.

Además de todas estas causas, hay que añadir: causas económicas y políticas

Problemas económicos

  • Red de transportes y comunicación insuficiente. 
  • Escasez de materias primas como el carbón o el algodón.
  • Técnicas agrícolas atrasadas.
  • Falta de capital económico para invertir. La financiación vino de las desamortizaciones (Mendizábal y Madoz).
  • Fuerte dependencia de la energía, financiación y la tecnología del exterior.
  • Estancamiento de la inversión del capital español en nuevas tecnologías. Las inversiones se dirigían al campo o, como mucho, al ferrocarril.
  • El mercado interior e internacional de España era muy débil. ¿Por qué?:
    – A nivel internacional, la pérdida de las colonias.
    – A nivel interno, rentas per cápita bajas y crecimiento demográfico lento.

    Problemas políticos

  • A todos estos problemas se unen los innumerables conflictos políticos del XIX, con guerras y abundantes cambios de gobierno. El TURNISMO (sistema de alternancia bipartidista, también conocido como ‘turno’ o ‘turno pacífico) representado por:
      • El librecambismo (la actividad económica debe funcionar sin la intervención del Estado) de liberales y;
      • El proteccionismo de los conservadores
  • Como se iban turnando los partidos en el poder, cada uno ponía en funcionamiento sus políticas económicas. Tanto cambio producía que no hubiera continuidad para que sus medidas pudieran terminar de funcionar.

Algunas medidas que sí funcionaron o que se intentaron

Si bien el panorama visto hasta ahora es bastante pesimista, en lo económico y en lo político, para España en la Revolución Industrial del XIX. Si bien, se emprendieron algunas medidas para evitar esta situación.


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  • Se abolieron los Mayorazgos (1836), que los primogénitos heredaran todas las tierras de las familias.
  • Se abolió el régimen señorial (1837). Algo que venía marcado desde 1811, de las Cortes de Cádiz, donde pasaba a ser competencia pública el nombramiento de todos los justicias y demás funcionarios públicos, se abolían los dictados de vasallo y vasallaje, entre otras.
  • Esto dio pie a que llegaran las desamortizaciones, quitándole a la iglesia las propiedades rurales, como la de Mendizábal, en un intento de ingresar dinero para reducir la deuda del Estado.
  • O la desamortización del ministro de Hacienda, Pascual Madoz, que intentó:
    • La Ley de Desamortización General, con la expropiación de los bienes estatales y municipales, especialmente las tierras comunales, no solo de los bienes (tierras, conventos, etc.) de la Iglesia.

Con el dinero ingresado por el Estado español se construyó una red de ferrocarriles (1855) con el objetivo de impulsar el crecimiento industrial y la propia industrialización. Esta quizá fuese la medida más importante. De nuevo insuficiente, pues las tierras desamortizadas fueron adquiridas por la burguesía adinerada: la estructura de la propiedad apenas se modificó. Había más tierras para cultivar, pero no se incrementó la producción y no se hicieron innovaciones técnicas; los campesinos perdieron el uso de las tierras de uso comunal, lo que les empobreció aún más.

¿En qué lugares de España se produjo la industrialización?

Fundamentalmente, en la periferia del país gracias a los puertos marítimos; en Cataluña, la industria textil, en el norte de España, la siderurgia y la minería.

TEXTIL EN CATALUÑA

La industria textil en Cataluña fue la más importante, y prácticamente la única. Basada en el algodón, se vio favorecida por políticas proteccionistas, con aranceles que la protegían de la pujante industria inglesa. El sector lanero, que fue relevante en el Antiguo Régimen, pasó a un segundo plano.

También hubo innovaciones técnicas que favorecieron el crecimiento industrial de Cataluña, como la introducción de las máquinas de hilar y los telares mecánicos de vapor.

SIDERURGIA EN EL NORTE

España carecía de materias primas. Si bien, se desarrolló la industria del HIERRO, el carbón era de poca calidad. Los altos hornos y la ferrería -instalaciones industriales- se instalaron en un principio en Málaga, trasladándose luego al norte del país. Asturias, donde se producía carbón y Vizcaya, donde se extraía hierro, fueron el eje de la industria siderúrgica.

MINERÍA EN EL NORTE Y EN ANDALUCÍA

En lo que a minería respecta, el plomo y el carbón (de poca calidad frente al de otros países) se extraían en Asturias y León; por su parte río Tinto, en Huelva también producía minas de cobre. En 1869 se aprueban las Bases generales para la nueva legislación de minas, que nacionalizaron el suelo y todas las minas y yacimientos pasaban a ser propiedad del Estado.

También destacaron otras industrias como la aceitera, la vinícola, la papelera, la del calzado o la papelera y el vidrio, pero más inconsistentes que las de la competencia de los países europeos.

Conclusión: El campo no pudo financiar el crecimiento industrial deseado.

En resumen, todas estas medidas fueron insuficientes para hacer de España un país moderno y que «cabalgara a lomos», si se permite la expresión de la Revolución Industrial del siglo XIX.


Fuente del artículo:

El fracaso de la revolución industrial en España, 1814-1913 (Ariel Historia)


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Mateo Lemos de Pilar

Escritor y periodista. No me gustan demasiado las redes sociales, pero puedo prometer y prometo que, en breve, estaré en Twitter. De momento, me puedes escribir aquí: mateo@actuallynotes.com Respondo todos los mensajes. Gracias.

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