Blue Jeans. Escritores nacidos en las redes sociales
Blue Jeans. Escritores nacidos en las redes sociales

Escritores Nacidos en la Redes Sociales

En la sociedad digital e interconectada que nos ha tocado vivir, a nadie extraña la presencia de escritores en redes sociales. De hecho, la inmensa mayoría de ellos cuentan con perfiles en Twitter o Facebook principalmente, donde intercambian experiencias con sus seguidores e incluso algunos, facilitan avances de lo que será su nueva obra.
Las redes sociales se han impuesto como una magnífica forma de darse a conocer para los escritores, no sólo a partir de la producción literaria propia, si no también con comentarios sobre materias muy diversas que acercan al “escritor humano” hasta sus potenciales lectores.

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Son muchos los que han visto acelerada su carrera gracias al uso de las redes sociales como Antonio Gómez Rufo quien, aunque ya contaba con varias novelas publicadas, agotó la primera edición de su novela La noche del tamarindo en apenas un mes tras anunciarla en Facebook.Hasta ahora todo lo dicho resulta más que evidente, y podríamos equipararlo a otra muchas profesiones: actores, directores, cantantes, políticos, médicos…

Antonio Gomez Rufo. La noche del Tamarindo

Sin embargo, también las redes sociales han servido, sirven, y probablemente servirán de plataforma a muchos escritores desconocidos para darse a conocer y llegar a poder ver publicadas sus obras.

Aunque aún resulta un tanto complicado encontrar escritores “nacidos” de Twitter, Facebook u otras redes sociales, lo cierto es que los hay y de hecho, son cada vez más las editoriales que se fijan en estos medios para lanzarse a la búsqueda de nuevos talentos.

Uno de estos casos es Blue Jeans, seudónimo del escritor sevillano Francisco de Paula.

Blue Jeans, firmando libros
Blue Jeans, firmando libros

De Paula comenzó a escribir su primera novela en la red social Fotolog; cada día escribía y subía un nuevo capítulo, con predominio de frases directas y corta extensión. Se trataba de una novela juvenil porque por aquél entonces, internet era sólo “cosa de jóvenes”.

Un año más tarde de comenzar su Canciones para Paula, la editorial Everest se puso en contacto con él via e-mail para hacer un seguimiento de la novela que estaba escribiendo y publicando en internet. Poco tiempo después le comunicaron su interés en publicarla en papel.

Evidentemente este autor tuvo que hacer un gran esfuerzo, y cargarse de paciencia, hasta que le llegó la oportunidad que tanto anhelaba. Tal y como él mismo afirmaba en una entrevista concedida a finales de 2012, «lo que me ha pasado no sería posible sin las redes sociales.

Ellas fueron mi trampolín, mi escaparate y gracias a los lectores que empezaron a leer mi obra en Internet, yo logré publicar. Creo que las horas que empleo en las redes sociales, que son muchísimas, son casi igual de importante que las que utilizo para escribir».

Buscar nuevos talentos literarios en las redes sociales ya se ha convertido en una pauta más para las editoriales pero, no hay que prestarse a engaño: el buen “feedback”, o la buena reputación que uno de estos escritores pueda recibir en la red, así como un elevadísimo número de seguidores, no garantiza que su obra vaya a ser publicada, si no más bien que la obra en cuestión será tenida en cuenta por la editorial de turno.

Otro caso que podemos citar es el de Eloy Moreno quien, desde el principio, tuvo muy claro que no iba a enviar su obra a ninguna editorial.

El boligrafo de gel verde. Eloy Moreno

Cuando acabó de escribir El bolígrafo de gel verde, Moreno optó por la autoedición y usó Facebook como plataforma para difundir su novela.

Cuando ya había superado los doce mil fans, Espasa contactó con él interesada en publicar su libro.

Pero también ocurre a la inversa, es decir, las redes sociales unen a escritores y editoriales en ambas direcciones. No siempre es la editorial la que encuentra al escritor en Facebook, Twitter o cualquier otra, si no que en ocasiones, es el escritor quien descubre una editorial por medio de las redes sociales que, sin saberlo, será quien acabe publicando su obra.

Son, por tanto, muchas las opciones y situaciones que pueden llegar a unir a ambas partes antes de que el lector pueda disfrutar de una obra inédita.

La proliferación de “lo digital” está provocando numerosos y sustanciales cambios en la “forma de leer”; los ebooks o libros digitales siguen un ascenso imparable y, aunque la mayoría, si no todas las editoriales cuentan con sus versiones electrónicas, también han surgido editoriales cien por cien digitales que, como cabría esperar, no se mueven en otro medio que no sea la red.

Es el caso de Intangible, que emplea Facebook para seguir comunidades de escritores a la vez que en Twitter sondea a los seguidores; es así como identifican todo tipo de literatura susceptible de su interés para su posterior publicación.

Acabáis de leer “comunidades de escritores”. Efectivamente. Todo lo que estamos tratando es una realidad de tal envergadura y futuro que, a los grupos de escritores creados en Facebook u otras redes sociales, se unen ahora redes sociales de escritores creadas por las propias editoriales.

Fue la editorial Penguin Random House la que creó la red social megustaescribir.com, un lugar de encuentro entre escritores, lectores y la propia editorial con el propósito de descubrir nuevos talentos literarios. Cada trimestre se abre un plazo de presentación de obras; desde ese momento el resto de la comunidad podrá leerla, comentarla, valorarla. Así, las que tengan un mejor feedback serán valoradas y tal vez de ellas surja una nueva publicación.

Ángeles de sangre, de Rafael Estrada, una “mezcla de novela policial y terror, aderezada con un poquito de humor para quitarle acidez a la mezcla”, como él mismo afirma en la página web oficial de su libro, fue la primera publicada a partir de este método en abril de 2013; una obra literaria nacida cien por cien de las redes sociales, en este caso, megustaescribir.com

Un último ejemplo a citar lo encontramos en Santiago González Carriedo, quien también consiguió publicar su novela Agradecimientos con la editorial digital antes mencionada Intangible, gracias a su esfuerzo en las redes sociales. Él mismo nos explica la clave de porqué las redes sociales son un buen método para darse a conocer: «Para nadie es un secreto que las redes sociales son ya el futuro. Son cómodas y rápidas, además de efectivas a la hora de darse a conocer. En letra impresa se depende de una revista o periódico; en este caso, las redes sociales son mucho más eficaces por su falta de censura y por hacerlo con mayor índice de audiencia» (HuffPost, 09/12/2012).

Santiago González Carriedo

Mi pregunta es: ¿dejarán las editoriales de aceptar manuscritos en un futuro y optarán por buscar ellas mismas a través de las redes sociales a los talentos que requieren?

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Jose Alfocea

Murcia, 1980. Licenciado por la Universidad de Murcia en Historia y Periodismo. Profesor de Historia. Bibliotecario. Amante del Arte, la Historia, la Comunicación, la educación y las Nuevas Tecnologías. Colaborador en medios digitales. También en mi blog: jalfocea

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