ūüéį El profesor que gana a la ruleta - Actually Notes Magazine

El profesor que gana a la ruleta
El profesor que gana a la ruleta

ūüéį El profesor que gana a la ruleta

Es casi imposible que haya una persona que no sepa qué es la ruleta o no haya oído hablar ella. En cualquier caso, vale la pena recordarlo para quienes ya la conocen o dársela a conocer a quienes no la conocen.

La ruleta es una rueda peque√Īa cuyo funcionamiento es muy simple y¬†consiste en hacerla girar; luego se lanza una peque√Īa bola o pelota, que al detener caer√° en alguno de los n√ļmeros rojos o negros que la componen.¬†

Si se trata de un juego de azar, ¬Ņc√≥mo es posible que alguien se las haya ingeniado para ganar con relativa facilidad?

Richard Jarecki tenía una particular habilidad para ganar en juegos de cartas

Observación y constancia para ganar

La familia de Richard Jarecki, al igual que tantos judíos alemanes, se vio obligada a huir para preservar su vida, y así llegó a Nueva Jersey, Estados Unidos. Fue allí donde Jarecki posteriormente se graduó y donde descubrió que tenía una particular habilidad para ganar en juegos de cartas como el bridge, el rummy y el skat.

Richard Jarecki. Imagen: The New York Times
Richard Jarecki. Imagen: The New York Times

Luego¬†se interes√≥ en la ruleta, por la que termin√≥ obsesion√°ndose¬†y supo que¬†hay muchas variaciones de juegos de ruleta, aqu√≠ puedes encontrar m√°s info de ellos. Corr√≠a el a√Īo de 1960 cuando Jarecki observ√≥ que en los casinos eran reemplazados los dados y las cartas todos los d√≠as, pero las ruletas en cambio permanec√≠an intactas, siempre eran las mismas, incluso durante d√©cadas.

se dedicó a analizar las ruletas de varios casinos y a registrar miles de giros

Esa nada despreciable observaci√≥n le llev√≥ a concluir que el desgaste por el uso ocasionaba defectos que a la larga provocar√≠an la salida o ca√≠da de la bola en algunos n√ļmeros con mayor frecuencia, a manera de un patr√≥n relativamente regular. Entonces, se dedic√≥ a analizar las de varios casinos y a registrar miles de giros de ellas en busca de probables anomal√≠as estad√≠sticas.

con cien dólares que había ahorrado se dedicó a apostar una noche y ganó 5.000 dólares

Despu√©s de esa larga y paciente recopilaci√≥n de datos,¬†Jarecki determin√≥ las probabilidades de que ciertos n√ļmeros resultaran ganadores, basado en la cantidad de veces que esos n√ļmeros hab√≠an ganado antes. Y con cien d√≥lares que hab√≠a ahorrado se dedic√≥ a apostar una noche y gan√≥ 5.000 d√≥lares. De ah√≠ en adelante se arriesg√≥ con todo su arsenal de c√°lculos a apuestas mayores.

A mediados de la d√©cada de los 60 regres√≥ a Alemania para incorporarse al cuerpo docente de la Universidad de Heidelberg, sin perder para nada su inter√©s en los casinos y su af√°n de ganarle a la ruleta. All√≠ supo de la peque√Īa ventaja que ofrece al jugador la de la modalidad europea, pues esta cuenta con 37 ranuras por tener un cero menos.

Su esposa y ocho compa√Īeros emprendieron con √©l la aventura de visitar cuantos salones de juegos pudieran para registrar datos que perfeccionaran su sistema de juego.

Ganando en Europa y el final

Sus haza√Īas en este juego de azar fueron por dem√°s impresionantes en Europa. Consigui√≥ con un financista suizo 25.000 libras en pr√©stamo y se dedic√≥ a la aplicaci√≥n de su m√©todo o estrategia en varios casinos de¬†aqu√≠, del viejo continente. En ese entonces¬†lleg√≥ a ganar un poco m√°s de 600.000 libras, lo que actualmente equivale a casi siete millones de d√≥lares.

En una noche en un casino de San Remo logró ganar casi millón y medio de dólares en dos ruletas distintas, dejándolo sin efectivo para seguir operando. Casi al término de la década de los 60, el profesor Jarecki había ganado lo que hoy serían ocho millones de dólares.

Como era de esperar, al profesor no solo¬†le fue prohibido jugar temporalmente en algunos casinos, sino que los due√Īos cambiaron las ruletas de lugar cada noche. Pero con eso no lograron despistarlo, ya que el profesor conoc√≠a al detalle cada una de ellas y siempre las reconoc√≠a para saber c√≥mo jugarles.

En una noche en un casino de San Remo logró ganar casi millón y medio de dólares en dos ruletas distinta

Esta especie de revolución en este juego emprendida y consagrada por el profesor Jarecki, obligó a los casinos de todo el mundo a reemplazarlas por nuevas y con materiales más duraderos y menos proclives al desgaste.

Adem√°s,¬†comenzaron a establecerse formas de vigilancia m√°s estrictas a los jugadores, hasta el punto de que hoy en d√≠a y con las nuevas tecnolog√≠as la supervisi√≥n de cada jugador puede decirse que es impecable. Si alguien resulta sobresaliente por sus aciertos, de manera fraudulenta o totalmente leg√≠tima, se rese√Īan sus datos, se establece un perfil y esta informaci√≥n se hace circular por la red.

Puede asegurarse que hoy el método Jarecki es casi imposible porque las ruletas trabajan con mecanismos muy distintos a los de su época.

Volvi√≥ a Nueva Jersey en 1973 con su familia y se dedic√≥ al comercio¬†de algunas materias primas y al blackjack en Atlantic City. Despu√©s pas√≥ a vivir en la capital de Filipinas, Manila, a comienzos de los a√Īos 90, donde muri√≥ el a√Īo pasado, 2018, con su leyenda de ganador excepcional en uno de los juegos de azar m√°s antiguo del mundo.

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