ūüĎĄ La papisa Juana: la leyenda de la mujer que ocup√≥ la silla de San Pedro

¬ŅFue real la¬†papisa Juana?

En el British Museum de Londres existe un famoso grabado del siglo XIV que decoraba una edici√≥n de la obra de Bocaccio ¬ęDe Claris Mulieribus¬Ľ y en el que aparece¬†un papa, vestido con todos sus atributos, dando a luz a un ni√Īo.

Esta imagen se corresponde con una historia que apareci√≥ por primera vez en una cr√≥nica de¬†Jean de Mailly¬†sobre la di√≥cesis de Metz llamada ¬ęChronica universalis Mettensis¬ę, aunque luego fue reproducida y aumentada durante los siglos posteriores, siendo la versi√≥n m√°s famosa de la historia la relatada por Mart√≠n de Opova (conocido como Mart√≠n ¬ęel Polaco¬Ľ) en su ¬ęChronicon Pontificum et Imperatorum¬ę.

La historia de Juana, una mujer que se hizo pasar por hombre

La historia decía lo siguiente: en el siglo IX nació en Maguncia una mujer que recibió el nombre de Juana.

Cuando todavía no era más que una muchacha, Juana se enamora de un hombre cuyo futuro se encuentra en los estudios y, por tanto, en la Iglesia.

Comienzan una relación amorosa y ella se disfraza de varón para seguirle y poder adentrarse en el mundo eclesiástico masculino.

Muy pronto, Juana superó en inteligencia, habilidad oratoria y cultura a su amante y empezó a convertirse en un personaje cada vez máMuy pronto, Juana superó en inteligencia, habilidad oratoria y cultura a su amante y empezó a convertirse en un personaje cada vez más importantes importante, llegando a ser considerada como la persona que más sabía de ciencias y artes liberales de su época y llegó a dar clases en Atenas y Roma.

Fue elegida cardenal y tanta era la fama que ten√≠a en Roma por su piedad y sus buenas costumbres que¬†fue elegida Papa¬†(seg√ļn la versi√≥n m√°s extendida, tras la muerte de Le√≥n IV) por unanimidad con el nombre de Juan VIII.

El embarazo. El Papa da a luz

Pero ella no hab√≠a abandonado a su amante durante toda su carrera eclesi√°stica y en el segundo a√Īo de su pontificado,¬†Juana se qued√≥ embarazada.

Logró ocultar su embarazo, pero el parto le sobrevino mientras presidía una procesión que iba desde la basílica de san Pedro hasta la iglesia de san Juan de Letrán.

Ante el asombro de todos,¬†el Papa dio a luz a un ni√Īo en plena calle¬†y delante de todos los cardenales y toda la poblaci√≥n de Roma. All√≠ muri√≥, seg√ļn Mart√≠n el Polaco del mismo parto, pero seg√ļn Jean de Mailly, una vez se descubri√≥ que era una mujer, se le at√≥ las piernas a la cola del caballo donde hab√≠a ido montada durante la procesi√≥n y fue arrastrada por la ciudad mientras la poblaci√≥n le tiraba piedras, hasta que muri√≥ y fue enterrada en el mismo lugar donde se hab√≠a descubierto su verg√ľenza.

Se dice que, a causa de este suceso, los papas ya nunca pasaban durante sus procesiones por el camino que conectaba el Coliseo con la iglesia de San Clemente, el lugar donde supuestamente había tenido lugar el parto y donde se habría erigido una estatua de la supuesta papisa que recordara el evento.

Papisa Juana

La sella Stercoraria

Asimismo, se dice que para evitar que esto volviera a pasar, se impuso la utilizaci√≥n de una silla especial que recibir√≠a el nombre de ¬ęsella stercoraria¬ę.

Esta ser√≠a una silla que tendr√≠a un gran agujero en el centro en la que sentar√≠an a un nuevo papa antes de proclamarlo en p√ļblico y una persona designada para tal acci√≥n meter√≠a la mano en el hueco de la silla y¬†palpar√≠a los genitales del nuevo pont√≠fice para asegurarse de que era un var√≥n, exclamando ¬ęHabemus hominem¬Ľ cuando se comprobaba que efectivamente era un hombre.

La leyenda de la papisa Juana se extendió con gran rapidez y durante los siglos XIV, XV y XVI se tuvo como un hecho real y se contó como tal, apareciendo una gran cantidad de representaciones de la papisa e insertándose su figura en los listados y los relatos que se ofrecían sobre vidas de los pontífices durante estos siglos.

No fue hasta mediados del siglo XVI cuando empezó a rebatirse la veracidad de esta historia y no fue hasta 1601, con el papa Clemente VIII declaró como falsedad la leyenda de que una mujer hubiera sido alguna vez elegida como papa.

Sin embargo, la leyenda pervivi√≥ y actualmente los distintos historiadores no se ponen de acuerdo sobre si la historia de la¬†papisa Juana¬†es solo una le Sin embargo, la leyenda pervivi√≥ y actualmente los distintos historiadores no se ponen de acuerdo sobre si la historia de la papisa Juana es solo una leyenda o tiene alg√ļn viso de realidadyenda o tiene alg√ļn viso de realidad.

La mayoría de ellos se decantan por la primera opción; argumentan que no queda ninguna prueba ni documento de la época que defienda esa hipótesis, ni siquiera por parte de los enemigos del papado.

Del mismo modo, se ha indicado que no existe, en el periodo en el que los cronistas que cuentan la historia emplazan el papado de Juana, un tiempo en que no hubiera documentados otros pontífices.

Se ha defendido que esta leyenda proced√≠a de las cr√≠ticas que se hab√≠an lanzado contra el papa¬†Juan VIII¬†(872-882) por su debilidad al enfrentarse contra la iglesia de Constantinopla, en las cuales se le llamaba ¬ęmujer¬Ľ, lo que le convert√≠a en ¬ępapisa¬Ľ.

También podría vincularse al pontificado de Juan XI (931-935). Este papa estaba enormemente influenciado por su madre, la increíble Marozia, por lo que se consideraba que la verdadera pontífice era ella y no su hijo, de donde surgiría, con el tiempo y las deformaciones posteriores, la leyenda de un Papa mujer.

Por √ļltimo, la famosa silla para comprobar la virilidad de los papas no ser√≠a otra cosa que un elemento para hacer las necesidades o de higiene personal, similar al que existieron en otros lugares de Europa durante la edad Media y Moderna.

Sin embargo, la duda permanece. ¬ŅFue real la¬†papisa Juana¬†o no? En pleno siglo XXI, el misterio sigue vivo.

Papisa Juana


Para saber más: 
-Hay una gran cantidad de obras sobre la¬†papisa Juana, la mayor√≠a de ellas novelas, siendo una de las mejor documentadas la de Donna W. Cross, titulada ¬ęLa papisa¬Ľ.

Adem√°s de las novelas, hay tambi√©n numerosos ensayos; destaca especialmente el trabajo de Emmanuil Roidis ¬ęLa¬†papisa Juana: un estudio sobre la edad Media¬Ľ, editado por la universidad de Sevilla y, ya sobre el poder de la mujer en la iglesia medieval, destaca el libro ¬ęPapisas y te√≥logas: las mujeres que gobernaron el reino de Dios en la Tierra¬Ľ, de Ana Martos Rubio, donde tambi√©n se habla de la leyenda de la¬†papisa Juana.


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