1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Revolución rusa: significado. ‘los diez días que conmovieron al mundo‘

25 septiembre, 2017  —  Por

Diferencias de la revolución rusa con la revolución francesa

La principal diferencia de la revolución soviética con respecto a la revolución francesa es que aquella rompe el modelo liberal que se instauró a golpe de guillotina.

Lo que caracteriza a la revolución rusa es que se lleva a cabo bajo la ideología marxista aunque, curiosamente, en un país como Rusia en el que no se dan las condiciones que sobre el papel había escrito el teórico Carlos Marx.

  • De una parte, no existía un orden capitalista o burgués.
  • De otro, en Rusa no se contaba con un proletariado industrial como tal, pues el país se encontraba en el nacimiento de su industria, siendo una nación eminentemente rural.

Eso sí, la revolución rusa quebró por completo el régimen anterior, el del poder autocrático del Zar.

Lenin y su interpretación del marxismo: el comunismo

La interpretación que hizo Lenin del marxismo fue lo que se consolidó, en apenas ocho meses, sobre un fracaso ensayo liberal. Se puede decir que Lenin fue para la revolución rusa lo que pudo ser Rousseau para la francesa.

En un primer momento, la revolución contó con el apoyo de los liberales, quienes ansiaban controlar el poder autocrático del Zar, Nicolás II, pero lo soviets, obreros y campesinos, contaban con una fuerza muy superior y ganaron esa batalla por el poder.


Te puede interesar:

¿Quién fue VLADIMIR ILICH ULIANOV Lenin?


La revolución de 1905

Pero antes de llegar a esa fase, hay que reparar en la revolución del año 1905, cuando la pequeña burguesía existente en Rusia y compuesta por médicos, intelectuales y profesionales liberales, pretenden acortar el poder absoluto de Nicolás II.

Sin embargo, no consiguieron su propósito, a pesar de que se intentó renovar cuatro veces la Duma (la asamblea legislativa, que no parlamento), el poder omnímodo del Zar y de la emperatriz Alejandra, y de su ‘valido’ Rasputín, seguía imponiéndose.

Por otra parte, la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial había sido muy costosa. Hambre, penuria y muerte en un ejército numeroso, pero poco preparado, incrementaron el descontento de los rusos, cada vez más acuciante.

Llegamos así a comienzos de 1917, cuando surgen las primeras huelgas en Petrogrado, la capital rusa en ese momento; y cuando, levemente, se intuye lo que va a venir.

El momento álgido de la revolución rusa, diferencias entre socialistas, mencheviques y bolcheviques

Como decíamos, en un principio, aunque los liberales quisieron limitar el poder zarista, los soviets de obreros y campesinos se impusieron. El gobierno del socialista Kerensky trató de conservar el orden democrático llevando a cabo ciertas concesiones frente a los soviets. Pero fueron insuficientes o, quizá, ya estaban percibiendo la capacidad de su poder.

Llegados a 1917 alcanzamos el punto álgido de la revolución. El zar Nicolás es ejecutado, junto a su familia, y la guerra civil que vive el país cae del lado de los bolcheviques. En este punto conviene apuntar la diferencia entre socialistas, bolcheviques y mencheviques.

La revolución rusa fue dirigida por tres hombres fundamentalmente. Lenin, que sería la cabeza visible en todo momento; Trotsky, el pensador llevado a la acción y Stalin, el gran organizador, como director de orquesta de todos los asuntos.

La revolución ha comenzado a extenderse por todo el país, donde se van constituyendo soviets de obreros y campesinos, que aglutinan el poder y destituyen de él a las instituciones que los ostentaba.

Dentro de los soviets hay tres grupos diferentes.

  • De un lado, los socialistas, bajo el mandato de Kerensky, en el poder del gobierno.
  • Los mencheviques, de ideología marxista, quienes se inclinan con colaborar con el gobierno de Kerensky para, posteriormente, encabezar un cambio social en el país.
  • y, por último, los bolcheviques, enfrentados con la idea de los mencheviques, encabezados por Lenin, Trotsky y Stalin, y partidarios de la dictadura del proletariado, llevando hasta las últimas consecuencias los postulados revolucionarios, en contra como es lógico de la burguesía.

Aunque estos últimos, los bolcheviques, eran minoría con respecto a los otros grupos, consiguieron acumular el poder de los centros neurálgicos de las ciudades más importantes. Intentaron el asalto al poder en el mes de julio de 1917 sin conseguirlo, pero en el mes de octubre, con la lección bien aprendida, durante diez días, lo que se conocería como ‘los diez días que conmovieron al mundo‘, entre el 25 de octubre y el 3 de noviembre, logran adueñarse de los centros de poder rusos, haciéndose con el control de los órganos que dirigían el país.

El 14 de noviembre, Kerensky dimitía y Lenin se hacía cargo del poder, proclamándose Presidente de los Comisarios del Pueblo y haciendo que el comunismo triunfara por primera vez en la Historia.

Es entonces cuando se establece en Rusia una nueva economía. Se procede al reparto de la tierra con el llamado ‘Decreto de la Tierra’, dando el paso hacia la colectivización, la nacionalización primero del campo, después de la industria.

Gracias al apoyo del Ejército Rojo, organizado por Trotsky en 1918, los bolcheviques impusieron su forma de organizar el Estado.