Operación Valkyria: La Última Conspiración Contra Hitler
Por José Carlos Bermejo


El 20 de julio de 1944 el curso de la Historia podía haber cambiado. En Stauffenbergplena Segunda Guerra Mundial, y mientras Churchill barajaba la posibilidad de emplear gases tóxicos contra la población civil alemana, Stalin conspiraba para que Polonia quedara en manos soviéticas y Roosevelt se debatía entre la vida y la muerte, un grupo de "conspiradores" llevaba a la práctica el enésimo plan para acabar con la vida de Adolf Hitler, y dar así un golpe de Estado con el que derrocar al dictador y parar la guerra.

Klaus Shenk Von Stauffenberg, quien fuera el coronel más joven del ejército alemán y en esos momentos Jefe del Estado Mayor para los Ejércitos en la Reserva, iba a ser el encargado de llevar a cabo el atentado que debía asesinar al Führer. En cuarenta y dos ocasiones se pretendió acabar con la vida del dictador, sin que nadie hubiera conseguido si quiera herirle de gravedad.

Fue tras el desastre de Stalingrado cuando un buen número de oficiales del Tercer Reich entendió un claro mensaje. La guerra no debía continuar. Y el mayor obstáculo era su propio instigador: Adolfo Hitler. Éste, que siempre temió un atentado, nunca pensó que sus propios hombres pudieran estar ideándolo y, mucho menos, llevarlo ala práctica. Klaus Von Stauffenberg fue el elegido por su proximidad a Hitler desde su puesto como Jefe del Estado Mayor, cargo que ocupaba desde que quedara tullido en la guerra en África, donde perdió la mano derecha, dos dedos de la izquierda y el ojo izquierdo. Desde entonces lució un parche porque no encontró un ojo de cristal adecuado. Tras pergeñar tres posibles atentados, se decide que serían dos bombas las que, desde el bunker que ocupaba Hitler en Polonia y conocido como la "Guarida del Lobo", le harían volar por los aires.

Tom Cruise Valkiria

"Valkyria" es el título de la película donde Tom Cruise interpreta a Stauffenberg. Cruise conoció toda la historia a través de una fotografía del militar. La película, basada en el relato del atentado infructuoso, cuenta con el guionista y el realizador de "Sospechosos Habituales". El actor ha declarado que el film es un "Thriller muy dinámico". El rodaje no fue fácil. Se desarrolló en Alemania donde la svástica, con razón, aún produce grima. Y no digamos la iglesia de la Cienciología, que está considerada como un culto peligroso, y de la que Cruise es ferviente seguidor.

El Plan Sin duda, el plan era muy complicado y arriesgado. En una reunión con su Estado Mayor, Stauffenberg, acompañado de su asistente personal haría estallar dos bombas de fabricación británica.

Él, con una excusa, una simple llamada de teléfono de la que le avisaría su asistente, saldría de la habitación momentos antes de la explosión. Las bombas tenían ciertas particularidades. Cada una de ellas contaba con un kilogramo aproximado de explosivo, para que explotaran se debía romper una cápsula que contenía un ácido. Dicho ácido, en un plazo de entre 10 y 20 minutos disolvería un alambre de retención para que un percutor activara el detonador. Además, este tipo de bomba una vez armada no se podía desactivar. Un mecanismo complicado y con el que el factor tiempo era toda una incógnita. Así las cosas, con Stauffenberg dentro del complejo llega una mala noticia: la reunión prevista para las 13:00 horas, se adelanta.

Todo Se Complica.
Así fue. Hitler, de repente, cambia los planes de la reunión. La adelanta a las 12:30 ya que desea recibir a esa hora a Benito Mussolini. Así es que Stauffenberg al conocer la noticia, debe adelantar los acontecimientos y montar a toda prisa las bombas pues no le queda tiempo. Es en ese momento cuando se excusa diciendo que quiere refrescarse antes de reunirse con el Führer, retirándose a una habitación para proceder a montar los artefactos. Ayudado por su asistente consigue activar la primera bomba, pero justo cuando se dispone a hacer lo propio con la segunda, entra en la habitación donde se encuentran un lugarteniente de Hitler reclamando su presencia en un barracón donde ya ha llegado buena parte de la plana mayor del Reich. Sin levantar sospechas se dirigen allí donde los temas a tratar no son nada halagüeños pues el frente del Este se está fragmentando y ya se vislumbran los primeros indicios de que el ejército alemán está perdiendo la guerra.

Stauffenberg llega hasta la habitación con una sola bomba dispuesta para explosionar, algo inexplicable porque aunque no le hubiera dado tiempo a montar la segunda, su sola presencia tras la explosión de la primera hubiera multiplicado el alcance y, probablemente, hubiera acabado con la vida no solo del dictador, sino de todos los presentes. Así las cosas, comenzada la reunión, Stauffenberg deposita su maletín debajo de la mesa. En ese momento ya han transcurrido algo más de diez minutos y la explosión puede suceder en cualquier momento. Es en este instante cuando hace acto de presencia el asistente de Stauffenberg, reclamándole por una ficticia llamada telefónica urgente. Cuando sale de la habitación, alguien nota la presencia del maletín y lo mueve hasta dejarlo junto a la pata de la mesa. Esa sería una de las claves por las que el atentado resultaría fallido.

Y la Bomba Estalla.
Con Stauffenberg camino del aeropuerto creyendo que Hitler ha muerto, el plan se debe poner en marcha. Estaba previsto que una vez que se produjera la muerte del Führer se cortarían las comunicaciones con "La Guarida del Lobo" desde Berlín y se ofrecería a los aliados una rendición condicionada. Pero cuando Stauffenberg llega a Berlín nadie le está esperando. Acude a su despacho y junto a otros conspiradores que ya conocen que el atentado ha sido fallido, piensan que aún así es posible seguir los planes por lo que envían telegramas, firmados por Stauffenberg, a todas las regiones militares indicando que Hitler ha muerto y que el poder, a partir de ese instante, queda en sus manos. Una copia de ese telegrama llega pronto a manos del Führer.

Atentado a Hitler

Y, efectivamente, Hitler se reunió con Mussolini, por ello había adelantado la fatídica reunión. La imagen muestra el estado en que quedó el barracón después de la explosión.

Por qué se Salvó Hitler.
Tras la explosión, un tumulto de humo y escombros rodean a los presentes. Solo han fallecido cuatro personas. Hitler no puede levantar su brazo derecho. Su camisa y su pantalón están hechos jirones y un centenar de astillas se han clavado en sus piernas, además sus tímpanos están rotos. Pero sorprendentemente está vivo. Está convencido que la Providencia es la responsable de que haya salido vivo de su 42º atentado. Se consideraba indestructible y creía, como afirmaría en un discurso emitido por radio a toda Alemania días después, que era una prueba inequívoca que indicaba que debía seguir guiando el destino del país.

Pero: ¿por qué salió indemne? Se dieron un cúmulo de circunstancias que bien podría pensarse fueran guiadas por la Providencia. En primer lugar, como se señalaba anteriormente, el adelanto de la reunión, que fue casual, provocó que Stauffenberg tuviera complicaciones al montar las bombas. Por otro lado, se pensaba que la reunión iba a tener lugar en  un búnker, pero no fue así, ya que se eligió un barracón, que además tenía las ventanas abiertas.

De esta forma la explosión no quedó recogida en la estancia sino que se dispersó. Y lo que fue definitivo fue la disposición de la bomba. Estaba debajo de una gran mesa de madera que amortiguó el estallido. En un primer momento estaba cerca del Führer, recordemos, pero alguien la cambió de sitio alejándola del dictador. Por último, y por lo que parece, en el momento de la explosión, Hitler se encontraba sobre el tablero de la mesa consultando un mapa, lo que también le protegió.

Desde un primer momento se supo que las bombas eran de origen británico, por la luz blanca que provocó la deflagración. Se pensó que un agente británico había lanzado la bomba por una de esas ventanas abiertas, aunque pronto se desechó la teoría. Stauffenberg no estaba ni entre las víctimas ni entre los heridos. Pronto, las sospechas recayeron sobre él.

Cuando Hitler es consciente de la magnitud de la confabulación contra él, ordena a Goebbels que fusile a todos los conspiradores y restaure el orden en Berlín. El superior de Stauffenberg, el general Fromm, delata a todos los participantes en el golpe para salvarse. Stauffenberg es ejecutado junto a su asistente personal y a otro oficial el mismo día 20 de julio. Fueron juzgadas por tribunales populares unas 5.000 personas acusadas de participar directa o indirectamente en los hechos. Cientos de ellos fueron condenados a muerte. Ahorcados con cables de piano colgados de ganchos para sujetar carne. Una muerte, en extremo, dolorosa. Dichas ejecuciones fueron filmadas. Trece meses después acabaría la guerra. En este periodo murieron más civiles y militares que los que lo habían hecho en los años anteriores, desde el comienzo de la conflagración.

Curiosamente, el 22 de julio la BBC emitió los nombres de 22 oficiales del Reich supuestamente involucrados en el atentado

Las razones por las que Stauffenberg participó en el golpe, según declaraciones de su hijo mayor en una entrevista, eran de índole moral, al igual que Stauffenberg, muchos oficiales alemanes se posicionaron en contra del dictador, aunque no pudieron frenar la barbarie.

Operación ValkyriaPara Saber Más:

"Objetivo Matar a Hitler. El Complot". Documental donde se escenifica la historia del atentado fallido.

 

La de Tom Cruise no ha sido la primera película o documental sobre esta historia. En la cinematografía bélica dedicada a la Segunda Guerra Mundial podemos encontrar el film de 2004 "Operación Walkiria. La Conspiración que Pudo Cambiar la Historia". El personaje de Stauffenberg también fue llevado a la gran pantalla por el actor Wolfgang Preiss.

 

 

 

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