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Las nuevas modas del siglo XXI

2 julio, 2017  —  Por

Vivimos en un mundo extraño, no hay duda. Tal vez sea la ociosidad reinante, o la necesidad de novedades, pero el ir y venir de las modas parece no tener fin, a cada cual más disparatada o transgresora. Son modas que triunfan, fracasan, sorprenden, y que no suelen dejar indiferente. Son las nuevas modas del siglo XXI.

Algunas aparecen cuidadosamente planificadas como la del cigarrillo electrónico.

Calificado como la forma de fumar del siglo XXI, gracias a su apariencia más sofisticada, menos inicua, y al vapor (en vez de humo) que desprende, está ganando adeptos en todo el mundo.

Algunas de las modas que nacieron (y murieron) en el vertiginoso siglo XXI

Harlem shake

De la calle, por así decirlo, salen modas tan extravagantes como la de los bailes callejeros epilépticos tipo harlem shake, que por suerte parecen ya declinar. Otras pueden salir de un estudio de yoga como la de practicarlo desnudo.Absurda ocurrencia de dos alemanes que pronto comprendieron la necesidad de vetar el acceso de varones de menos de 21 años y también de mayores de 58; para las mujeres no hay restricciones. Medidas ambas que no necesitan explicación.

Los Harlem Shake más famosos o, al menos, los más vistos

Harlem Shake (Matt and Kim Edition)

 

Jimmy Fallon con The Roots

Los Harlem Shakes más extraños y Peores

La moda del Finger Trap Test

La mayoría de modas surgen para o entre adolescentes, y son de muy corta duración, como el “Finger Trap Test”: la prueba que muestra si uno es sexy. Consiste en colocar el dedo índice desde la barbilla hasta la punta de la nariz para corroborar si los labios tocan el dedo.

Finger Trap Test explicado en un video

De hacerlo, quiere decir que se es sexy y para probarlo nada mejor que fotografiarse y publicarlo en las redes sociales.

Selfies

Hablando de fotografías tenemos que hablar de los “selfies. Más que una moda es ya uno de los hábitos de nuestro tiempo, y uno de los que mejor lo definen. Frente al espejo, borrachos, en la cama, desayunando, haciendo deporte, cualquier momento y lugar parece bueno para hacer una “selfie”. Y tiene variantes, como el “sellotape”.

Las redes sociales se colapsan con las fotos que nos hacemos a nosotros mismos, llegando a excesos tan cómicos como deplorables: “selfies” de famosos a los que “se le va de las manos” dejando entrever sus desnudeces, narcotraficantes detenidos por colgar “selfies” en Facebook, trastornos obsesivos por lograr el “selfie” perfecto, accidentes (a veces mortales) provocados por el afán de inmortalizarse a uno mismo en las más banales situaciones…

Las nuevas modas del siglo XXI

Otra nueva moda: manejar o montar en bicicleta sentado hacia atrás

Pero si hablamos de modas peligrosas pocas como la de manejar la bicicleta sentado hacia atrás. Moda urbana que, a falta de una nueva denominación (ellos prefieren evitar el término de ciclistas invertidos) ha alcanzado un alto nivel de pericia como se recogió en los telediarios de medio mundo cuando un noruego bajó de espaldas un puerto a velocidades cercanas a los 80 kilómetros por hora y, todo ello, sin detener el tráfico de la carretera.

En Estados Unidos, cuna de la mayoría de modas, ha surgido una entre las mujeres que consiste en operarse, mutilarse más bien, los dedos meñiques de los pies para lucir tacones más altos y estrechos en la parte delantera. Otra que llega de aquel país, esta se dio en la ciudad de San Francisco, es al de encontrar y volcar coches de la marca Smart.

Algunas modas son delitos, otras simplemente payasadas como la del “planning”, una especialmente absurda que consiste en tomarse fotos en “modo tabla”, es decir, con el cuerpo total y horizontalmente estirado con los brazos pegados al cuerpo.

Tanto en grupo como en solitario. Y hay muchas más, la de frotarse la piel con una goma de borrar hasta hacerse sangre, la de esnifar azúcar, fumar alcohol, beberlo en bolsitas…

Estéticamente hay modas de todo tipo, la mayor parte inspiradas por famosos: generales como la “hipster” o la “normcore”, entre otras, y específicas como la de raparse una parte de la cabeza, la de usar aparatos dentales bañados en oro, usar gafas sin cristales, lentillas de colores, llevar pantalones pesqueros, o en España, la de comprarse las chanclas de Frank de la Jungla…

Hay modas relacionadas con la comida sana, muchísimas, y también con la bebida: los gin-tonics son un clarísimo ejemplo.

Y relacionados tenemos los batidos de color verde que han puesto de moda las “celebrities” de Estados Unidos o el “milking” inglés, que consiste en derramarse una botella de leche sobre la cabeza, grabándolo y subiéndolo al YouTube por supuesto… si de modas hablamos es la historia interminable.

El Cigarrillo Electrónico

La de “vapear” es una moda polémica como pocas, con las tabacaleras y las farmacéuticas pugnando por controlar un negocio que ni está regulado ni está prohibido.

Este vacío legal que lo rodea, tan criticado, también afecta a los líquidos con los que se recarga, cuya variedad de aromas es extensa (algunos no llevan nicotina) y cuya composición no ha sido claramente especificada.

El número de comercios que ofrecían este producto prácticamente ha desaparecido como por arte de magia. 

Como dijo el torero: hay gente pa tó.