La fábula de Polifemo y Galatea en la Literatura

ARTE Y MITOS CLÁSICOS

La historia del cíclope Polifemo no está relacionada con el Mito de la creación, no es uno de los Cíclopes nacidos de la unión amorosa entre Urano y Gea.

La historia de nuestro Cíclope pertenece a la fábula, a las bucólicas historias que dieron lugar a una literatura fantástica y alegórica que ha transmitido a lo largo de la historia lecciones morales y que ha sido motivo y fuente de grandes obras de arte.

No sabemos con certeza de dónde proviene el mito de Polifemo y Galatea, sí que es uno de los más antiguos.

HomeroHomero es una de las fuentes principales para conocer el mito: cuenta La Odisea cómo Ulises y sus hombres llegan perdidos a la cueva Polifemo.

Cuando la descubre llena de intrusos, Polifemo los toma prisioneros y promete no dejarlos salir jamás y devorarlos uno a uno.

Ulises consigue que Polifemo quede profundamente dormido y durante su sueño le clava una estaca en su único ojo, consiguiendo así escapar de la cueva del monstruo.

En este episodio de La Odisea, además de contarnos esta historia, el poeta nos da la descripción del personaje, del lugar en que vive, etc.

Son los poetas bucólicos los que añaden a este mito la presencia de la joven. Los distintos autores presentan a Galatea ya como una ninfa, ya como una nerei
da.

Nosotros nos referiremos a ella como ninfa, siguiendo a Góngora.

Polifemo

Galatea significa en griego “más blanca que la leche”. Su nombre ya nos indica algo de su aspecto físico. Tiene Galatea la piel blanca, delicada y sensible; es dulce y hermosa; toda Sicilia, isla en la que habita, se rinde ante sus encantos. Pero Galatea sólo responde al amor del pastor Acis y nunca aceptará los amores de Polifemo.

Será Ovidio en sus Metamorfosis (13.750-897) quien reúna lo mejor de las dos tradiciones y nos cuente la historia de amor entre Galatea y Acis y la muerte de éste a manos de Polifemo.

Recoge y funde los diversos aspectos de la fábula y da ya la versión de un Polifemo enamorado y rechazado por la ninfa.

Las Metamorfosis

Las Metamorfosis son un poema épico en 15 libros, que narran siguiendo un orden unas 250 historias que comprenden un cambio de forma. Nuestra historia está aquí inserta con la excusa de contar la transformación del joven Acis en río en el momento de su muerte. La fábula de Ovidio nos presenta a una Galatea enamorada profundamente de Acis, pastor siciliano que la idolatra.

Polifemo está también enamorado de la ninfa y constantemente le hace regalos con el fin de conseguir ser correspondido. La dualidad entre lo bello y lo monstruoso de la fábula, en Ovidio se hace burlesco y satírico.

La elegancia, belleza y exquisita sensualidad de Galatea chocan con un gigante y bruto pastor enamorado que nada tiene de conquistador. Acis ha de sufrir los celos del Cíclope que lo sepulta bajo una piedra. Al descubrir lo sucedido, Galatea se llena de tristeza y su amado se transforma en río:

“Allí donde la roca le hubo herido
de la grieta brotó una caña viva,
de la cóncava boca manó el agua.
Oh maravilla, al punto surgió un joven
de cuernos nuevos, de cañas ceñidos,
más alto que Acis, y la faz cerúlea.
Acis era, pero tornado en río,
que el nombre de Acis lleva desde entonces.”

El mito de Polifemo es de los más antiguos de la historia de la literatura

El mito se ha ido reactivando y resemantizando a lo largo de los siglos a través de las diferentes interpretaciones. La importancia de Ovidio y su papel como principal emisor de la fábula reside en que es el que mejor trata la historia del cíclope enamorado y, después, despechado.
Serán los autores barrocos quienes demuestren una fuerte predilección por la fábula de Polifemo. Es una historia especialmente grata a una época que ha perdido ya bastante de su antigua ingenuidad y que busca los contrastes y las contradicciones invencibles.

El cíclope tiene una contradicción interna, un contraste en su alma que lo hace recurso interesante para este siglo.
En Italia son famosas las versiones sobre la fábula de Marino y Stigliani. En España trataron extensamente el tema, Castillejo, Pérez Sigler, Góngora, Lope de Vega…

Basten estos ejemplos para que nos hagamos una idea de la importancia trascendental del genio clásico en la formación de las literaturas modernas europeas.

Dice el literato y crítico Dámaso Alonso que el Polifemo de Góngora “es desmesurado en la descripción inicial y tiernamente gigantesco, o gigantescamente tierno, en su canto” . Es este encuentro de ternura y fiereza en un sólo ser tan brillantemente perfilado, lo que permitió al crítico calificar el poema de ejemplo característico de un género y de una época.

Con la complejidad que caracteriza a sus versos, lleva hasta sus máximas consecuencias hipérboles y metáforas, dando a cada verso el poderoso sentido barroco que faltaba a un tema tan usado por todos. Góngora lo maneja y lo hace suyo, dando forma a una gran obra maestra, joya de la literatura universal.

La fábula tiene tres partes

La primera es expositiva y en ella nos describe el lugar, los personajes y los amores que despierta Galatea en todos. La segunda parte, la central, es la más intensa y en ella Góngora nos cuenta los amores entre el pastor Acis y Galatea.

El canto de Polifemo constituye la tercera y última parte de esta fábula. Al principio del poema vemos a Polifemo como un monstruo fiero, más adelante, al llegar al “canto” (que dedica a su amada Galatea), percibimos un atisbo de ternura en el Cíclope.

Es aquí donde el poeta se encarga de subrayar el poder transformador del amor: la ronca voz del cíclope se vuelve tierna y refleja la hermosura del mundo. Polifemo entonará un canto (bello y tierno en su monstruosidad) y al sorprender a los jóvenes amantes en actitud amorosa, lleno de furia, lanza una roca sobre el pastor. Galatea invoca a los dioses y el cuerpo y la sangre de su amado, se transforman en río:

“Con violencia desgajó infinita
la mayor punta de la excelsa roca,
urna es mucha, pirámide no poca.
Con lágrimas la ninfa solicita
las deidades del mar, que Acis invoca:
concurren todas, y el peñasco duro
la sangre que exprimió, cristal fue puro.

Sus miembros lastimosamente opresos
del escollo fatal fueron apenas,
que los pies de los árboles más gruesos
calzó el líquido aljófar de sus venas.
Corriente plata al fin sus blancos huesos,
lamiendo flores y argentando arenas,
a Doris llega, que con llanto pío,
yerno lo saludó, lo aclamó río.”

Luis de Góngora, Fábula de Polifemo y Galatea

Hay en la fábula continuas luchas de contrarios: Polifemo monstruoso, Galatea bella, la gracia de la joven chocando contra el gigantesco amor del cíclope. Los contrarios enfrentados, la contraposición entre lo sereno y lo tempestuoso, la oscuridad y la luz… esto es el Barroco en todas sus manifestaciones.
La obra de Góngora que hemos analizado es una muestra ejemplar del barroquismo y de toda la complejidad de su mundo en el que muchos autores trataron temas similares, dando lugar a tantos prodigios del arte. Tal vez, ninguno abrevió de tan perfecta forma lo lumínico y lo lóbrego del Barroco.


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4 comments

  • Julen dice:

    Excelentes contenidos. muchas gracias por su trabajo, gran redacción y buena elección de los temas. saludos desde Vitoria.

  • Calvin dice:

    interesante historia. gracias por compartir su conocimiento.

  • marcial lalaland dice:

    Cómo me gusta su web. Aportes interesantes en medio de un mundo informativo inhóspito. odio t5 y sus programas engañabobos

  • Michaael dice:

    Este es el típico caso de aquellos tiempos en los que iba al colegio, y esto te lo explicaba el profesor de turno y no te enterabas de nada. Ni ganas tenías, la verdad porque no te lo hacían atractivo. Bueno, supongo que dependerá de profesores y profesores, pero yo no me he encontrado a muchos buenos.

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