El Krampus, el diabólico acompañante de San Nicolás

¿Quién es el Krampus?

Durante los días de Navidad, en todo tipo de lugares de la zona de Austria, Alemania y alrededores, no solo se pueden ver imágenes de San Nicolás, ya sea ataviado como Santa Claus o con el atuendo de obispo tradicional, pero llega acompañado del Krampus.

El Krampus es un horrendo diablo peludo con patas de cabra que sonríe maliciosamente.

Esta figura de pesadilla también aparece en los desfiles y cabalgatas navideños de estas zonas de Centroeuropa, asustando a los niños y advirtiéndoles de lo que puede pasar si se portan mal.

Krampus es una figura, muy poco conocida en otros lugares de Europa, especialmente en el sur, donde no existe un equivalente.

El Krampus, el álter ego de San Nicolás

El Krampus es una figura folklórica que actúa en buena medida como antítesis o álter ego de San Nicolás.

Mientras que San Nicolás trae regalos a los niños buenos, aquellos que han sido malos reciben un castigo superior al mero hecho de quedarse sin presentes.

Esos niños reciben la visita del Krampus, que les inflige un castigo o, incluso, se los lleva de sus camas camino del infierno para no volver jamás.

El espíritu del Krampus se basa en infligir miedo a los niños para reforzar un buen comportamiento por su parte.

Y, sin duda, su figura demoníaca, que aparece acompañada de cadenas y palos listos para infligir daños corporales, sin duda hará que hasta el niño más travieso se lo piense dos veces.

Los orígenes de la figura del Krampus son inciertos. Los especialistas no se han logrado poner de acuerdo hasta el momento en lo que respecta a su origen y a las razones que provocaron su aparición.

Sin embargo, todos concuerdan en que es una figura pre-cristiana, a la que posteriormente se le otorgaron algunos rasgos que se vinculaban a la idea de demonio o diablo que tenía el catolicismo, al ver que no podía ser erradicada.

El origen del Krampus

Ciertamente, el Krampus tiene en su aspecto exterior muchos puntos en común con personajes de diversas creencias mitológicas, como los sátiros o los faunos de las mitologías griega y romana, o los diablos de los bosques que encontramos en cuentos tradicionales de la zona de Centroeuropa.

Una de las teorías más extendidas respecto a su origen indica que es una figura procedente de la mitología nórdica, concretamente un descendiente de la diosa Hel o Hela, que era la figura que regía sobre el inframundo.

Sea como fuere, si bien la figura del Krampus es muy atractiva por su aspecto y su comportamiento, no es la única figura centroeuropea que actúa como contraparte maligna del cálido Santa Claus que trae los regalos.

En Francia, por ejemplo, tienen la figura de Père Fouettard, una figura que reparte carbón a los niños malos y les azota como castigo a su comportamiento, o el Belsnickel, una figura arropada por pieles, oriunda del sur de Alemania, que azota a los niños malos con un cable o una cuerda.

El Krampus suele aparecer en las calles de las zonas donde se celebra esta tradición durante el día 5 de diciembre, dado que el día 6 es la festividad de San Nicolás, al que acompaña.

Sin embargo, su aparición en cabalgatas, mercadillos navideños e imágenes se suele extender hasta el día 25, dado que es el día en el que se suelen intercambiar los regalos.

Incluso, en algunas ciudades de Alemania, la República Checa, Hungría y Austria, los hombres se visten de Krampus y recorren las calles, recordando a sus habitantes entre cánticos y bebidas que las acciones malas pueden tener consecuencias terribles.

La revitalización del Krampus

La figura del Krampus ha sido durante siglos una tradición incómoda para las autoridades de las zonas donde este pintoresco personaje hacía su aparición.

Como hemos comentado en las líneas anteriores, si bien su origen es incierto, sin duda es anterior a la expansión del catolicismo por Centroeuropa.

Asimismo, aunque se le dieron características vinculadas a la tradición cristiana, siempre fue un personaje ajeno a esta religión.

Esto hizo que muchas autoridades tanto religiosas como gubernamentales vieran en su figura un elemento disruptivo que era mejor erradicar. Por ello, disfrazarse de Krampus y hacer que este personaje desfilara por las calles llegó a estar prohibido en diversos momentos.

Nunca llegó a estar olvidado, aunque sí sometido a tradiciones y significados cristianos, y fue ya en el siglo XIX cuando empezó a tomar de nuevo relevancia al calor del romanticismo y los movimientos nacionalistas, que buscaron revitalizar antiguas tradiciones vinculadas a sus tierras. Durante el siglo XIX, la gran cantidad de grabados, dibujos y litografías que se publicaron en estos años que le tenían como protagonista.

Sin embargo, a principios del siglo XX el Krampus volvió a ser mirado negativamente por las autoridades.

Considerado como una tradición pagana que invitaba al desenfreno y al comportamiento incívico de los ciudadanos, fue prohibido una vez más en 1923.

El gobierno de Hitler mantuvo la prohibición en todos los territorios bajo su mandato y no fue hasta su caída, en 1945, cuando pudo volver a estar presente entre las celebraciones navideñas.

Sin embargo, después de sufrir diversos ataques políticos durante este tiempo (se llegó a considerar una invención de los socialdemócratas y, después, de los comunistas para atentar contra el orden público), su figura no alcanzó la popularidad de antaño.

Es a partir de los años cincuenta del siglo XX cuando la figura del Krampus ha vuelto a resurgir de sus cenizas. Actualmente no solo vuelve a estar presente en festivales, tradiciones y pueblos de toda Alemania, Austria, Hungría, República Checa y otros territorios vinculados, sino que también se ha extendido por zonas en las que anteriormente no conocía.

Su carismática figura y la fascinación que presenta su aspecto han llamado la atención de lugares como Estados Unidos, donde el Krampus aparece en festivales y desfiles navideños tan importantes como los de Nueva York o Filadelfia.

El Krampus en el cine

Incluso ha protagonizado películas que han cosechado un importante interés y su figura está empezando a ser incluso un potente reclamo publicitario.

Así el Krampus, esa figura demoníaca del folklore centroeuropeo que provocaba pesadillas en los niños pequeños, ha pasado de ser vilipendiada a convertirse en objeto de fascinación por personas de todo el mundo.

KRAMPUS – MALDITA NAVIDAD.

Película de género: Comedia de terror, estrenada en 2l año 2015 e interpretada por Emjay Anthony, Adam Scott, Toni Collette, a quien pudimos ver en El Sexto Sentido, entre otras, David Koechner y Allison Tolman.
Sinopsis: El joven Max (Emjay Anthony), sin ilusión ante la desestructuración de su familia, toma la decisión de dejar de celebrar la Navidad. Lo que él no sabe es que esa actitud provocará la presencia y la furia de Krampus, una vieja fuerza demoníaca que castiga a las personas que no creen en la Navidad.
El terror comienza cuando los iconos navideños comienzan a cobrar vida propia asediando a la familia de Max, que deberá unirse contra el mal sino quiere perecer.


También te puede interesar:

La Verdadera Historia de los Reyes Magos de Oriente

Sinterklaas, el Papa Nöel neerlandés que viene de España

 

Sobre Rocio Martinez 142 Artículos
Madrid, 1988. Licenciada por la Universidad Complutense de Madrid y graduada en el máster de estudios avanzandos de Historia Moderna "Monarquia de España Siglos XVI-XVIII, de la Universidad Autónoma de Madrid. Ha trabajado como asesora de cine y autora de diversos estudios sobre la historia de los siglos XVI y XVII.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*