Albert Einstein, curiosidades sobre su prodigioso cerebro
Albert Einstein, curiosidades sobre su prodigioso cerebro

Albert Einstein: curiosidades sobre su cerebro 🤕

Albert Einstein fue el famoso científico que todos conocemos. Ideó la fórmula E = mc2. Nunca antes una formula había sido portada de ninguna publicación del prestigio de «TIME».

Era el año 1946 y la referencia a la bomba atómica era una evidencia, como podemos ver en la imagen:

Einstein E = mc2 en la revista Time
Einstein E = mc2 en la revista Time. 1946

 

Pero, no cabe duda, Albert Einstein, además de una de las mentes más brillantes de la Historia de la Humanidad, lo que quizá tampoco sea decir mucho 😀 si observamos al común de los mortales, atesora una serie de interesantísimas curiosidades, algunas prácticamente mitos urbanos. Veamos las más destacadas que hacen referencia a su prodigioso cerebro…


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Mire este video en Youtube.

Albert Einstein falleció en el año 1955 y según sus deseos, su cuerpo fue incinerado, mientras que sus cenizas fueron esparcidas en secreto para evitar que ese lugar se convirtiera en un lugar de peregrinación.

Thomas Stoltz Harvey extrajo el cerebro de Einstein por libre iniciativa

Sin embargo, antes de que eso sucediera, Thomas Stoltz Harvey, patólogo del Hospital Princeton, y quien se encargó de llevar a cabo su autopsia, extrajo el cerebro de Einstein. Digamos, por libre iniciativa. Que el cerebro de Einstein se conservara después de su muerte no se reveló hasta 1978.

El cerebro de Einstein
El cerebro de Einstein. Imagen wikipedia.

Pero en lugar de volver a colocar el cerebro en el cuerpo, Harvey decidió conservarlo, según sus palabras: para estudiarlo. Harvey no contaba con permiso alguno para mantener en su poder el cerebro de Einstein, pero días después, convenció a Hans Albert, el hijo de Einstein de que su estudio ayudaría a la ciencia, con la esperanza de que, como lo expresó más tarde en una entrevista en el New York Times, «arroje luz sobre uno de los mayores misterios de la naturaleza: el secreto del genio«.

Poco después, Harvey fue despedido de su puesto en Princeton porque se negó a renunciar y devolver al cerebro de Einstein.

Durante las siguientes cuatro décadas, Harvey mantuvo el cerebro cortado de Einstein, que lo había dividido en 240 partes. El cerebro pesaba 1230 gramos. De cuando en cuando, Harvey cortaba una pieza y la enviaba a un investigador.

Las regiones del cerebro de Einstein involucradas con el procesamiento numérico y espacial son más grandes y la involucradas en el habla y el lenguaje son más pequeñas

Finalmente, en 1998, Harvey devolvió las partes del cerebro de Einstein que conservaba al patólogo del Hospital Princeton.

Los estudios científicos que han sido realizados sobre el cerebro han sugerido que las regiones involucradas en el habla y el lenguaje son más pequeñas de lo habitual, mientras que las regiones involucradas con el procesamiento numérico y espacial son más grandes. Otros estudios confirmaron un mayor número de células gliales (células que desempeñan la función de soporte de las neuronas e intervienen en el procesamiento cerebral de la información en el organismo). Es decir, que el cerebro de Einstein no es como el resto de la mayor parte de las personas.

Harvey no se conformó con retirar y seccionar el cerebro, también retiró los ojos de Einstein. Se los entregó al oftalmólogo Henry Abrams.

Si el cerebro de Einstein fue preservado o no con su consentimiento en vida es algo que no está claro pasado el tiempo.

En la biografía escrita por Ronald Clark en 1979 se afirma que Einstein «había insistido en que su cerebro debería usarse para la investigación y que su cuerpo fuera incinerado«. Hans Albert Einstein, el hijo mayor del físico, respaldó la extracción tras el fallecimiento, como decíamos antes, pero insistió en que el cerebro de su padre debería usarse solo para la realización de investigaciones que se publicarán en revistas científicas prestigiosas.

Por otra parte, la vida no le fue demasiado bien a Harvey que terminó trabajando, en 1994, en una fábrica de plásticos como operario, tal y como se muestra en un documental de la BBC. A pesar de sus problemas económicos, Harvey nunca vendió ninguno de los fragmentos en que diseccionó el cerebro de Einstein.


Para saber más:

«Possessing Genius: The Bizarre Odyssey of Einstein’s Brain». Carolyn Abraham
«Einstein». Ronald William Clark


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