San Valentín, Protector de los Enamorados

quien fue San Valentín
San Valentín

¿Quién fue San Valentín?

En el año 64 de nuestra era, un espectacular incendio asoló Roma. Se tiene la certeza que fue el propio Nerón, Emperador de Roma, el responsable de que la ciudad ardiera, aunque él mismo se encargó de difundir el bulo que habían sido los cristianos los responsables de la tragedia…

Cristianos perseguidos

Así comenzaron las más cruentas persecuciones contra ellos, un acoso que se prolongó hasta el año 313 d. C., con el edicto del Emperador Constantino, quien hizo de la palabra de Jesús la Iglesia del Imperio, hasta entonces considerada una secta.

San Valentín
San Valentín

Entre los primeros damnificados por la persecución encomendada por Nerón ese mismo año 64 d. C. estuvo San Pedro, quien tras contemplar cómo su mujer se dirigía al martirio, pidió ser crucificado cabeza abajo, para no morir de la misma forma que su Señor Jesucristo.

Lejos estaban los romanos de imaginar que sobre el lugar donde le dieron muerte se erigiría lo que hoy es el Vaticano, un imperio espiritual más importante que el que sus verdugos consiguieron extender por el mundo.

San Valentín, Valentinus de nombre original, fue una de las incontables víctimas de dicha represión.

Se sabe que San Valentín fue presbítero (sacerdote que oficiaba misa) en la ciudad donde nació, Terni, una localidad de la provincia de Umbría situada en el centro del país y a escasos setenta y cinco kilómetros de Roma. Una pequeña ciudad que actualmente apenas rebasa los cien mil habitantes.

Allí, San Valentín, alcanzó la categoría de obispo dentro de la entonces subversiva iglesia cristiana. Sobre su vida y su muerte corren muchas leyendas, hoy difíciles de confirmar.

La razón de la presencia de las flores en las bodas

Una de ellas cuenta que era costumbre suya regalar flores a los jóvenes novios, flores que arrancaba de su jardín, de ahí la tradición que aún hoy se mantiene entre los enamorados, que mil setecientos años después demuestran su amor regalándose flores.

Flores que también adornan los altares de las iglesias los días de boda.

San Valentín casaba en la clandestinidad a las parejas, a pesar de las prohibiciones y persecuciones que sufrían no solo los casamientos, sino cualquier manifestación de la religiosidad y el culto a un único dios, pues los romanos eran politeístas (adoraban a muchos dioses. De hecho tenían un dios para cada actividad de la vida ordinaria).

La Leyenda de San Valentín

Como consecuencia de la celebración de estos casamientos y de la fama local que había ganado (San Valentín fue el primer religioso en celebrar la unión en matrimonio entre un legionario romano y una joven cristiana), Claudio II, Emperador del Imperio Romano en aquellos días, quiso entrevistarse personalmente con el díscolo y fiel sacerdote.

En aquellos momentos, el cristianismo era una realidad que ya se había extendido de forma lenta,  pero imparable.

Cuenta la leyenda que el Emperador a punto estuvo de caer convencido ante el discurso evangelizador de San Valentín, algo que no logró.

Pues el Gobernador romano, de nombre Calpurnio, ya había emprendido una campaña de acusaciones contra el sacerdote, quien consiguió su condición de santo tras sufrir el martirio por no abjurar de su fe cristiana.

El martirio de San Valentín

Tras el procesamiento, primero fue azotado para, después, ser decapitado. El martirio sucedió el 14 de febrero del año 270 d. C.

El culto en honor de la figura de San Valentín se comenzó a celebrar casi inmediatamente después de su muerte en su ciudad natal y en sus alrededores. Se sabe que la tradición y la festividad ya se había extendido notablemente en el siglo V.

San Valentín se le atribuyó la curación de un epiléptico por lo que además de patrón de los enamorados se le considera también protector de aquellos que sufren esta enfermedad, además de ser santo de la juventud y a quien pedir en oración para conseguir una buena boda.

En el año 1605 el Papa Julio I mandó construir, sobre las ruinas de templos que en ese lugar existieron, una Basílica en su honor, a la vez que se proclamó a San Valentín Santo Patrón de su ciudad.

La leyenda de  San Valentín se extendió en todos los ámbitos de la vida, también en el arte.

Un ejemplo lo encontramos en Hamlet, la tragedia de Shakespeare, escrita en 1752, Ofelia dice: “Mañana es la fiesta de San Valentín; al toque del alba vendré por aquí. Iré a tu ventana, que soy doncellita pronta a convertirme en tu Valentina”.

San Valentín, en la actualidad

Las reliquias de  San Valentín están custodiadas en la mencionada basílica de San Valentino desde el año 1696. En el interior, en una urna que representa la figura del santo vestido con la oficios de obispo, reposa su cuerpo. En la base del relicario se pueden leer las palabras: “Valentino Patrono dell´Amore”.

Alrededor de la Basílica, y durante todo el mes de febrero, se celebran actos conmemorativos cuyo argumento central es el Amor.

Los enamorados que van a contraer matrimonio al año siguiente realizan un acto de compromiso, se celebran concursos y exposiciones de joyas evocadoras de la celebración y se entregan premios reconociendo eventos especiales que se hayan producido como consecuencia de actos de amor.

En la totalidad del mundo cristiano se celebra el día 14 de febrero como el día del amor y de los enamorados, esa abstracción que según la Federación Cardiológica Mundial contribuye a evitar las enfermedades del corazón y favorece la longevidad, esto es, un largo vivir.

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Sobre José Carlos Bermejo 291 Artículos
José Carlos Bermejo, Madrid noviembre 1971. Escritor. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, ha colaborado en diferentes medios de comunicación, tradicionales y digitales. Es autor de la novela WILDE ENCADENADO y del libro de relatos RETAZOS DE UN MUNDO IMPERFECTO. + info: josecarlosbermejo.com

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