Nace la Prensa Escrita. Los comienzos del Periodismo Segunda Parte



En años posteriores, surge una nueva forma de hacer periodismo. Es una prensa para un lector cultivado y curioso donde aparecen promociones, anuncios, críticas de espectáculos, nombramientos, poesías, enigmas y discursos académicos. Salvo por las diferencias en la creación gráfica, sus contenidos son muy similares a los que podríamos encontrar en cualquier periódico actual.


La prensa escrita comienza a tomar conciencia de su poder, casi de forma inmediata a su nacimiento. Cuando surgen algunos diarios como el Journal de Ritzsch (Leipzig, 1660), el Daily Couant (Londres, 1702), el Tagblatt der Stadt (Zürich, 1730) o el Journal de Paris de 1777, ya se plantea el debate entre los medios centrado en la necesidad de libertad de prensa para sobrevivir. Y es que el poder absoluto ejercía demasiada presión sobre los periódicos, sobre todo en Francia o en Inglaterra, cuando Carlos I prohíbe todos los periódicos en 1631.

Libertad de Prensa
Uno de los momentos más importantes relacionados con la libertad de prensa surge en la Inglaterra de 1641. Un año antes, Carlos I, había convocado el parlamento compuesto por la Cámara de los Comunes, la Cámara de los Lores y la Cámara Estrellada o Star Chamber, que velaba por la seguridad del Estado y estaba compuesta por los obispos, y que contaba con un Consejo encargado de la importación y exportación de libros. Cuando el poder cae en manos de los puritanos, encabezados por Cromwell, que mata al rey y proclama la república, el parlamento se convierte en unicameral y se crea la prensa oficial. Muerto Cromwell, su hijo toma el poder, los militares proponen la vuelta a la monarquía en manos del heredero de Carlos I, aunque con ciertas condiciones, que Carlos II acepta. Entre dichas condiciones se encuentra la Licensing Act, la censura previa que estuvo vigente hasta 1695, y que no solo afectó a la prensa escrita, pues también lo hizo al teatro. En Inglaterra para intentar poner freno a la prensa, y a que se crearan medios por doquier, se crea un impuesto, el del Timbre, que perduraría hasta 1855.
La primera vez que aparece recogida la expresión “Libertad de Prensa” es en la Declaración del Estado de Virginia donde se afirma que: “la libertad de prensa es una de las defensas más fuertes de la libertad que solo los gobiernos más despóticos pueden impedir”. Si bien, la Constitución de 1787 no hace mención expresa a la libertad de prensa, fue observada en la Primera Enmienda hecha a dicho cuerpo legal en 1791, donde de forma textual se refleja que: el Congreso no dictará ninguna Ley que restrinja la libertad de palabra o de prensa”. En la vieja Europa, en la Francia revolucionaria, en 1789, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, viene reflejada en su artículo II, donde se puede leer que “la libertad de comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los Derechos más preciosos del hombre; todo ciudadano puede hablar, escribir, imprimir libremente, si bien tendrá que responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley”.

Nombres para la Historia de la Prensa

James-Gordon Bennet funda en 1835 el New York Herald. Este periódico es el paradigma de la publicación que los nuevos tiempos parecen requerir. Una sociedad más dinámica, con más prisas, con menos tiempo. Su éxito se encuentra en las noticias concisas, donde prima, ante todo, el espectáculo, rozando muchas veces el sensacionalismo. Bennet ideó un sistema de palomas mensajeras entre Boston y Nueva Cork, un año después de la creación de la cabecera, lo que supuso que tomara ventaja al resto de publicaciones. Su visión periodística fue más lejos, al organizar la expedición de Stanley que sale en busca del doctor Livingstone, al que localiza en Udjidji, a orillas del Lago Tanganika. El despacho para lanzar la noticia le cuesta al periódico 5.000 libras esterlinas.

William Randolph  Hearst, o el Poder de la Prensa

Con tan solo 23 años dirige su primer periódico, el Examiner de San Franciso. El primero porque su imperio llegó a contar con 38 periódicos y 12 revistas, con más de doce millones de ejemplares diarios. Llegó a ser todo un maestro en organizar "campañas de prensa". La más sonada tuvo lugar en 1897 cuando es el elemento fundamental para que Estados Unidos pudiera declarar la guerra para defender Cuba.

John Walter y The Times

Considerado el periódico más célebre del mundo, tiene como patrimonio el haber enviado al primer corresponsal de prensa, William-Howard Russel)

Lord Northcliff y The Daily Mail

Fue conocido como el Napoleón de la prensa al utilizar como estrategia la bajada de precios. Una de sus innovaciones más sobresalientes fue el hecho de convertir los titulares en noticias.

Emile Gardin y La Presse

Estrategia comercial fue rebajar el precio de la suscripción del periódico al 50%. En apenas seis meses pasa de 10.000 a 63.000 suscriptores. Algo parecido a lo que hizo Pulitzer con el World, que pasó de 50.000 suscriptores a 700.000.

La Presse, fundada en 1836, comenzó a desarrollar una nueva forma de hacer publicidad en el medio. Anuncios sencillos y claros.

Y de esta época es la publicación de novelas en los periódicos, algo impensable en la actualidad. El Journal de Débats fue el primer periódico que publica novelas, y lo hizo con "El Judio Errante" y "Los Miserables".

Primeros Límites a la Libertad de Prensa

Tan pronto se extendió la buena idea del Derecho a informar y a ser informados, el poder entendió el peligro que acechaba a tan “noble filosofía”. Así, Napoleón, el día siguiente al 18 de Brumario expresa sin sonrojo: “si aflojo la brida a la prensa, no permaneceré ni tres meses en el poder”. Y es que en Francia, desde el año 1631 hasta 1789 habían nacido más de 300 periódicos y tras la revolución, en el periodo comprendido entre 1789 y 1793, aparecen y desaparecen un millar de cabeceras. Por ello, Napoleón utilizó todos los medios a su alcance para frenar la posible oposición a su mandato, dejando por ejemplo que la ciudad de París contara con solo cuatro periódicos, afines, por otro lado, a sus ambiciones. Agencias de Prensa Más periódicos, más lectores, más necesidades. Los diarios requieren redes que les proporcionen información constante. Sobre todo en países lejanos. El “Times” comienza con corresponsales en Egipto y La India.

El corresponsal fue el protagonista necesario para llevar la noticia en la primera mitad del siglo XIX, pero el corresponsal, obligado a viajar en busca de la noticia, carecía de inmediatez. De ahí que nacieran las agencias de prensa. Charles Havas crea en París la primera agencia de la Historia en 1832. Le Correspondance Garnier. Algunos de los que fueron colaboradores de Havas, crearon posteriormente otras agencias: Wolf en 1848 y Reuter en 1852, que comenzó a emplear palomas mensajeras para comunicar noticias. En 1848, Associated Press y Stefani en Turín, en 1854. En un principio estas agencias se limitaban a resumir editoriales y noticias publicadas en otros medios del extranjero. Así las cosas, las grandes agencias se repartieron el territorio para el suministro de información y no caer en competencia. A esta forma de actuar se le conoció con el curioso nombre de “Geopolítica de la Cinegética Informativa Universal”. Balzac, como es ampliamente conocido, ya lo escribió en el siglo XIX, refiriéndose a la agencia Havas: “El lector puede pensar que hay varios periódicos, pero no hay, en definitiva, sino uno”.

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