John Dillinger, el cadáver perfecto

La historia y biografia del gangster

Por José Carlos Bermejo

john dillinger emplamado

La fotografía del cadáver yaciente de John Dillinger habla por sí sola. Observen más arriba las miradas que se concitan alrededor, las que miran a la cámara, las que observan al atracador muerto. Observen también cómo se levanta la sábana en el centro justo del cuerpo de Dillinger. ¿Qué diremos que está ocurriendo?

No, no está apuntando con su pistola. Lo que ocurre no es más que el curso normal de la naturaleza. No solo los "ahorcados mueren empalmados".

 

El video del artículo:

 

Desde que Dillinger fuera recuperado para la actualidad por la película "Enemigos Públicos" de Michael Mann y encarnado por el mísmisimo Johnny Depp, surgió el mito del más famoso atracador de bancos, rescatado desde la Depresión norteamericana del 29 hasta nuestra globalizada crisis "subprime" de 2009 y siguientes...

DillingerDillinger, que había asesinado a diez policías y había atracado una infinidad de bancos de los que se jactaba robar en menos de dos minutos, cayó abatido a tiros frente al bar Lou Malnati's, que al parecer aún conserva el cartel con la foto del buscado "muerto o muerto". Aún se mantiene el cine Biograph, reconvertido en teatro Victoria Gardens Biograph, lugar del que John Herbert Dillinger salió con dos amigas, una de las cuales le traicionó al FBI. Salían de ver "Manhattan Melodrama", cosas del destino, titulada en castellano "El Enemigo Público Número Uno".

Una treintena de detectives estatales le amargaron la tarde a tiros. Johnny murió en el verano de 1934. A falta de otros entretenimientos, en tiempos de crisis, el hijo de un tendero de Indiana, el matón del barrio que pasó por un reformatorio y se formó para el crimen en la cárcel de Michigan, se convirtió en el entretenimiento de masas ávidas de aventura y en abanderado del escarnio de los bancos, pecadores capitales, siempre, de la usura.

Pero Johnny, tan malvado como admirado, se topó con John Edgar Hoover, jefe del FBI, y con Melvin Purvis, el agente encargado del caso. El resto es Historia, y no solo cinematográfica.



 






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