|
|
El Cristianismo, mientras fue perseguido por el Estado Romano hasta el siglo IV, cuando se firma el Edicto de Milán del año 313, plasmó parte importante de su arte en el único lugar que era invisible para los romanos, en las catacumbas. |
|---|
Ese arte expresaba principalmente sus vivencias y su fe, fundamentándose en el propio arte del Imperio, adecuado a su forma y exigencia espiritual. Pero las catacumbas no fueron solo patrimonio de la ciudad eterna, de Roma, ya que se han localizado en casi todos los territorios que ocuparon los romanos. Así las cosas, el arte cristiano, precisamente, se diferencia en dos etapas. La primera, en el tiempo en que era perseguido, donde por imperativo se muestra humilde y simbólico; y una segunda etapa, tras el fin de la persecución, donde comienza un rapidísimo y espectacular crecimiento.
Las catacumbas, con el correr del tiempo, constituyeron una intrincada red invisible a la ciudad. Sus muros se utilizaron como nichos para los enterramientos. Estas tumbas se decoraban con sencillez artística. En algunos casos, surgen capillas, criptas, de reducido tañaño. En la conurbación de varias calles subterráneas aparecen espacios más amplios que se denominaron "cubiculi" y que se destinaban a la práctica del culto. Las catacumbas eran decoradas con pintura. Estas obras de arte han sido consideradas como el embrión del arte cristiano como tal. La iconografía que desarrollaron estos primeros artistas cristianos se fundamenta en el simbolismo: el pez, el cordero (símbolos de Jesucristo); el delfín, el pan o el áncora, que simbolizaban la salvación eterna. O la paloma, significante del alma. También sobre los oscuros muros de las catacumbas se representaban pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento. El hecho de que en las catacumbas se sepultara a los Santos, además de convertirlas en santuarios, las convirtieron en lugares de peregrinación. ************************* ************************************************** Artículos relacionados: |
|---|

Pero: ¿