Se trató de un niño feliz y perfectamente
integrado. Nace en Figueras donde su padre era notario. Fue allí donde vio
por primera vez pintura impresionista de Ramón Pitxot. Cuentan que, en los
recreos, el niño Dalí salía corriendo y embestía una de las columnas de
piedra del claustro y quedaba desvanecido en el suelo y cuando volvía un
poco en sí le preguntaban: ¿qué te ha pasado? Y decía: “Nada, es que nadie
me miraba”. Empieza pues desde muy joven su tendencia a la megalomanía.
Solía decir que a los 6 años quería ser cocinera, no lo decía en broma pues
la pasta del óleo es un ingrediente que maneja a la perfección. El viejo
crepuscular lo pinta ya un niño de trece años o resuelve los ojos entelados
de una mujer ciega (Retrato de Lucía). Consigue ir a clase de pintura con
Juan Núñez que le enseña a pintar y a no pasarse de la raya. Empieza a
engullir sin pudor todos los movimientos pictóricos que imita siempre
manteniendo su propia personalidad.
Era
el único suscriptor de L´humanité. Cuando tiene 17 años su madre muere y su
padre se casa con la hermana de su madre, sobre tal hecho dejó escrito: "La
muerte de mi madre me sorprendió como una afrenta del destino. Una cosa así
no podía pasarme a mí, ni a ella ni a mí. Con mis dientes apretados de tanto
llorar me juré que arrebataría a mi madre a la muerte con las espadas de luz
que algún día brillarían brutalmente en torno a mi glorioso nombre".
En 1922
ingresa en La Residencia de Estudiantes, donde lo llamaban el pintor polaco.
Al principio pretendía hacer su vida al margen de todo lo que había en la
residencia pero un día Pepín Bello, fallecido en enero de 2007 a los 103
años de edad, pasó por su habitación y por él se dieron
cuenta de que Dalí hacía unas cosas "estupendas". En ese contexto conoció a
Luis Buñuel. Más tarde llegó Lorca, que era un estudiante de Derecho. Cambió
su vida. En la Academia de San Fernando tuvo una disciplina que le vino muy
bien. Una noche típica de salidas por el Madrid de la época se armó una
bronca muy grande en una taberna y nadie daba con Dalí y Lorca, los
encontraron debajo de una mesa en el rincón más oscuro, estaban
asustadísimos y discutiendo sobre el miedo que estaban pasando, estaban
cuantificando el miedo.
En 1925 pinta el retrato de Luis Buñuel y
lo cuelga en la Exposición de Los Ibéricos. Cuando Dalí va por primera vez a
París en 1926 lo esperaba Luis Buñuel. Lo primero que hace es ir a visitar a
Picasso y ocurre aquello en que Dalí le dice a Picasso: he venido a verle a
usted antes que visitar El Louvre, a lo que el pintor cubista contestó: Ha
hecho usted muy bien joven.
Cuando se examinó de Historia del Arte, le
tocó Rafael, así dijo Dalí a los profesores: No me puedo examinar, porque
yo, Salvador Dalí sé tanto, mucho más que los tres profesores juntos que no
me puedo examinar, con lo que fue expulsado de la facultad.
En 1927 Lorca se enamora de Dalí, siendo no
correspondido por el pintor cuya sexualidad no estaba tan definida como la
del poeta. En 1928 se producen las primeras manifestaciones claramente
surrealistas y la persona que empieza a pesar es Buñuel. Carne de gallina
inaugural, una de las primeras muestras de surrealismo en su pincel,
determina que lo inaprensible se puede identificar con letras, con números y
con valores.
El Perro Andaluz y La Edad de Oro fueron una colaboración
fraternal entre Dalí y Buñuel. Un perro andaluz es algo parecido a lo que
puede tener en la
cabeza un adolescente sobre el sexo, sobre la muerte pero no dicho de una
manera lógica sino en forma de imágenes que provocan una serie de
cortocircuitos mentales. En enero de 1929, el grupo surrealista invita a los
dos. Se encontró unos surrealistas artificiales que habían llegado a serlo
mediante un proceso intelectual, se enfrentan a veces de una forma muy
violenta, entre otras razones por su fascinación hacia Hitler y porque él
era un artista que no necesitaba hacer ningún esfuerzo para ser surrealista,
él ya lo era; pero muy pronto se dan cuenta de su capacidad teórica, Breton
no con complacencia, pero llegan a llamarlo la máquina de pensar, con el
tiempo éste acabaría formando con las letras que conforman el nombre del
pintor: Avida Dollars, por el amor exacerbado de Dalí hacia el dinero.
Después del primer encuentro en París, Gala y Paul Éluard visitan al pintor,
el poeta regresó pero Gala se quedó. Su padre lo echó de casa, se fue a Port
Lligat, Gala fue una mujer que en seguida se dio cuenta de su talento y
nutrió a Salvador Dalí en prácticamente todos los aspectos de su vida. Le
abrió la parte más sutil y culta del mundo exterior. Gala le busca los
ingredientes más sofisticados, va a los anticuarios y consigue ámbar y
pinceles con los que se consigue esos hermosos horizontes y luces, algunas de sus grandes
gracias. Gala se convirtió en la mujer de su vida.
Se refugian en Francia durante la Guerra
Civil, pero también es invadida con lo que acaban marchando a New York. Es
de los primeros artistas europeos que intuye que la capitalidad cultural va
a trasladarse de París a La Gran Manzana. Allí, lo que convierte a Dalí en
un pintor verdaderamente moderno es su influencia al pop-art. Cesta de Pan,
es uno de sus cuadros más enigmáticos donde llaman la atención los estudios
logarítmicos o la construcción de la espiral perfecta que llevó a cabo para
su creación.
En 1941
publica La vida secreta de Salvador Dalí y en 1943, Rostros Ocultos,
convirtiéndose con ellos en una estrella mediática. Con Hitchcock participó
en la película Recuerda para la que Dalí pintó los decorados. Gozó de la
compra de sus cuadros por parte de una serie de coleccionistas: el Zodíaco,
que se llamaban así porque cada uno de ellos le compraba un cuadro al mes.
Uno de ellos, Reynolds Morse, creó con esos cuadros El Museo de San
Petersburgo de Florida.
En 1945, año de la bomba de Hiroshima,
empieza la era atomística, las formas estallan y se dispersan, se
centrifugan. La Poesía de América, los atletas cósmicos, es ejemplo de ello.
Más
tarde comenzaría su época mística a la que pertenece un cristo de Dalí,
curioso y especulativo, en que aparece una cruz de seis direcciones, una
cruz hipercúbica que eran las cruces con que Gaudí remataba algunos de sus
edificios.
Cuando ve el Teatro Museo de Figueras que
fue incendiado, vio en él la posibilidad de crear su propio museo. Hizo de
él una mente puesta en un edificio convirtiéndolo en un inmenso objeto
surrealista que provoca multitud de sensaciones con tan sólo recorrerlo.
Gala
enferma y en los cuadros de Dalí los colores se van haciendo muy suaves, muy
pálidos, mortecinos, tristes. Tras la muerte de su musa en 1982, la salud de
Dalí decayó muchísimo trasladándose a vivir desde Cadaqués a su casa en
Pubol. El rey
Juan Carlos I le concedió el título de Marqués de Pubol. Un incendio en
su habitación en
1984 hizo que se trasladase a unas habitaciones en Torre Galatea,
edificio anexo al Teatro-Museo, donde permaneció prácticamente recluso hasta
su muerte el
23 de enero de
1989. La mayor parte de su obra fue donada por él mismo a España.
Entrevista con Paloma Chamorro para el
documental "Salvador Dalí: Genius or Madman?"
Dalí en su faceta "comercial"
Algunas curiosidades de Dalí
Pintaba relojes blandos y
decía, cuando le preguntaron unos jesuitas sobre el por qué de tales
creaciones, que era la carne de cristo, que era queso camembert, une, pues,
el tiempo, a las virtudes de coagulación del queso. Es el cuadro de Dalí más
reproducido y alterado de todos los suyos. Su respuesta al Guernica de
Picasso consistío en la idea de que un personaje está estrangulándose, está
peleando consigo mismo.
Cuentan que exclamó:
¡Ole! Cuando se enteró del asesinato de Lorca, es como una visión de un
caos, un final dramático que corresponde muy bien a una vieja España que es
el mundo de la tauromaquia donde se apareja el drama con la fiesta.
Creó su famoso método paranoico-crítico,
donde se usan una serie de elementos exteriores desde los que se proyecta un
enfoque mental. La consecuencia es que las imágenes que hasta entonces se
veían de una manera ahora se ven de otra y se empieza a cuestionar la
realidad. Detrás de una imagen se puede ver otra y otra y otra y así hasta
cinco o seis, como ocurre con El Enigma sin fin.
Dalí nunca jerarquizó: diseñó joyas,
portadas de revistas, anuncios publicitarios, hizo estereoscopia y la
ciencia influyó en él directamente como en holografía.
Una de sus frases más conocidas es aquella
de: Picasso es pintor, yo también; Picasso es español, yo también; Picasso
es un genio, yo también; Picasso es comunista, yo, tampoco…
A mediados de los años 70 millares de hojas
en blanco firmadas por Salvador Dalí inundaron los mercados artísticos.
Acuarelas y óleos pintados por otros artistas pasaban por auténticos Dalí,
lo que no le impidió seguir, como él mismo decía, haciéndose ligeramente
multimillonario.
El Bigote
Los ojos desorbitados y
su siempre bien perfilado bigote conforman la imagen representada de Dalí.
Detrás del bigote y de la mirada de loco desafiante se ocultaba el artista,
que manejó a la perfección los tiempos de sus apariciones públicas, dando
sentido a adjetivos hartamente repetidos, como histriónico, exagerado. Dalí,
dijo: “soy un tipo totalmente histriónico que solo vive para posar ... un
gran actor en esta comedia aún más grande de la vida, la absurda vida de
nuestra sociedad”.
Dalí no solo fue un
extraordinario pintor, también expresó literariamente su postura ante el
Arte dando la explicación de lo que era su pintura. Colaboró con Walt Disney
en una película corta cargada de imágenes del universo imaginativo del
pintor o con Alfred Hitchcock al diseñar los decorados de la película
“Recuerda”, filme en el que el subconsciente forma parte del argumento.
Incluso escribió una obra de teatro o realizó, a petición del gobierno
italiano, una serie de ciento dos ilustraciones para la “Divina Comedia” de
Dante. También diseñó joyas utilizando como referencia su propia
iconografía, relojes que se derriten. Algo que a la crítica disgustaba
porque, como tiempo atrás ocurriera con el grupo de los surrealistas, se le
achacaba la desmedida ambición por la fama y el dinero. Algo que iba
aparejado a cada una de sus creaciones. La portada que a finales de los
cincuenta hizo para el “Apocalipsis según San Juan” lo convirtió en el libro
más caro del mundo. Su tremenda actividad le llevó incluso a escribir el
libreto y la coreografía del “Ballet de Gala”, creado en Venecia.
Ultima aparición pública de Salvador Dalí.
Extraído del documental 'Dalí, Maestro de Sueños'.
Por Nino.
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